Una dieta que imita el ayuno, prometedora para tratar la enfermedad inflamatoria intestinal

Ensalada, dieta mediterranea
FLICKR/L.A. FOODIE - Archivo
Actualizado 08/03/2019 14:00:43 CET

    MADRID, 7 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Investigadores de la Universidad del Sur de California (USC), en Estados Unidos, proporcionaron evidencia de que una dieta baja en calorías "que imita al ayuno" tiene el potencial para hacer reducir la inflamación y reparar el intestino. Publicado en la edición de este martes de 'Cell Reports', el estudio informa sobre los beneficios para la salud de los ciclos periódicos de la dieta para personas con inflamación e indica que la dieta revirtió la patología de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) en ratones.

   Los resultados mostraron que la dieta que imita el ayuno causó una reducción en la inflamación intestinal y un aumento en las células madre intestinales en parte al promover la expansión de la microbiota intestinal beneficiosa. Los autores del estudio dicen que la reversión de la patología de la EII en roedores, junto con los efectos antiinflamatorios demostrados en un ensayo clínico en humanos, indican que el régimen tiene el potencial de mitigar la EII.

   "Este estudio combina por primera vez dos mundos de investigación", afirma Valter Longo, autor del estudio y director del Instituto de Longevidad de la USC en la Escuela de Gerontología Leonard Davis de la USC y profesor de Ciencias Biológicas en el Colegio de Letras, Artes y Ciencias Dornsife de la USC. "El primero trata sobre lo que debe comer todos los días, y muchos estudios apuntan a una dieta rica en vegetales, nueces y aceite de oliva. El segundo es el ayuno y sus efectos sobre la inflamación, la regeneración y el envejecimiento", añade.

   Al combinar estos campos de investigación utilizando la dieta que imita el ayuno, los autores pudieron reducir la inflamación y la patología asociada con las enfermedades intestinales. Longo señala que, para las personas con una dieta deficiente, una dosis "de vez en cuando" es el uso periódico de una dieta baja en calorías y basada en vegetales que hace que las células actúen como si el cuerpo estuviera ayunando.

   Los ensayos clínicos anteriores realizados por Longo y sus colegas permitieron a los participantes consumir entre 750 y 1.100 calorías al día durante un periodo de cinco días y contenían proporciones específicas de proteínas, grasas y carbohidratos. Los participantes vieron reducidos los factores de riesgo para muchas enfermedades que amenazan la vida.

   "El ayuno es difícil de mantener y puede ser peligroso --afirma Longo--. Sabemos que la dieta que imita el ayuno es más segura y más fácil que el ayuno solo con agua, pero la gran sorpresa de este estudio es que, si reemplazas la dieta que imita el ayuno, que incluye ingredientes prebióticos, con agua, no vemos los mismos beneficios".

   En el estudio, un grupo de ratones siguió una dieta de cuatro días que imitaba el ayuno al consumir aproximadamente el 50 por ciento de su ingesta calórica normal en el primer día y el 10 por ciento de su ingesta calórica normal desde el segundo al cuarto día. Otro grupo ayunó con una dieta de agua solamente durante 48 horas.

NUTRIENTES QUE CONTRIBUYEN A CAMBIOS MICROBIANOS Y ANTIINFLAMATORIOS

   El trabajo demostró que dos ciclos de una dieta de imitación en ayunas de cuatro días seguidos de una dieta normal parecían ser suficientes para mitigar algunas y revertir otras patologías o síntomas asociados con la EII. En contraste, el ayuno solo con agua se quedó corto, lo que indica que ciertos nutrientes en la dieta que imita al ayuno contribuyen a los cambios microbianos y antiinflamatorios necesarios para maximizar los efectos del régimen de ayuno.

   "Hemos determinado que los componentes de la dieta contribuyen a los efectos beneficiosos; no se trata solo de las células del cuerpo humano, sino también de los microbios que se ven afectados tanto por el ayuno como por la dieta --afirma Longo--. Los ingredientes en la dieta empujaron a los microbios para ayudar al ayuno a maximizar los beneficios contra la EII".

   El equipo de investigación observó la activación de células madre y un esfuerzo regenerativo en el colon y el intestino delgado, que incrementó significativamente en longitud solo en presencia de múltiples ciclos de la dieta que imita al ayuno. Llegaron a la conclusión de que el ayuno prepara al cuerpo para mejorarlo, pero es la "realimentación" lo que brinda la oportunidad de reconstruir células y tejidos.

   "Es realmente notable que, en los últimos 100 años de investigación sobre la restricción de calorías, nadie reconoció la importancia de la realimentación --subraya Longo--. La restricción es como una demolición donde derribas el edificio. Pero tienes que reconstruirlo. Si no lo haces, no hay ningún beneficio. Te quedas con un lote vacío, ¿y qué has logrado?".

   En los estudios actuales y anteriores, los autores demostraron que en pacientes con un aumento de la proteína C reactiva (PCR), un marcador para la inflamación, los ciclos de la dieta que imitan el ayuno son capaces de reducir la PCR y revertir el aumento asociado en los glóbulos blancos. Junto con los resultados en ratones, estos datos indican que los ciclos de la dieta que imitan el ayuno tienen el potencial de ser eficaces contra la EII humana, incluida la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerativa.

   La EII afecta a aproximadamente 1,6 millones de estadounidenses y se asocia con inflamación aguda y crónica del intestino. Los investigadores del estudio dicen que es necesario un ensayo clínico aleatorizado que implique el uso de ciclos de dieta que imiten el ayuno para tratar la EII con el fin de determinar la seguridad y la eficacia de estos tratamientos dietéticos en seres humanos, y actualmente están finalizando un protocolo de ensayo clínico.