Una dieta equilibrada y rica en antioxidantes reduce el riesgo de patologías oculares, según oftalmólogos

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Publicado: jueves, 21 mayo 2026 17:03

MADRID 21 May. (EUROPA PRESS) -

Una dieta equilibrada, rica en antioxidantes, vitaminas y ácidos grasos esenciales, puede ayudar a proteger la retina y reducir el riesgo de patologías oculares asociadas a la edad, como la degeneración macular o el síndrome de ojo seco, según los médicos oftalmólogos de Baviera.

Con motivo del Día Nacional de la Nutrición, que se celebra el 28 de mayo, desde Baviera han recordado la importancia de incorporar hábitos alimentarios saludables como parte del cuidado preventivo de la visión.

La retina es una parte especialmente sensible del ojo, ya que es un tejido con una alta actividad metabólica que requiere un aporte constante de vitaminas, antioxidantes y ácidos grasos esenciales. En este sentido, una dieta adecuada puede contribuir a mantener la "función visual a lo largo del tiempo".

Entre los nutrientes más importantes para la visión destacan, según los expertos, las vitaminas A, C y E, además de minerales como el zinc. Su acción antioxidante ayuda a proteger las células oculares frente al daño asociado al envejecimiento y a patologías como las cataratas o la degeneración macular.

SEQUEDAD O FATIGA VISUAL

Además, algunos déficits nutricionales pueden afectar a la salud visual, como la falta de vitamina A, que puede provocar sequedad ocular y dificultades de adaptación a la oscuridad, mientras que niveles bajos de vitaminas del grupo B se han relacionado con fatiga visual o sensibilidad a la luz.

Por otro lado, la luteína y la zeaxantina, carotenoides concentrados en la zona central de la retina, contribuyen a proteger el ojo de la exposición a la luz y del estrés oxidativo mientras que los ácidos grasos omega-3, presentes en pescados azules como el salmón, las sardinas o la caballa, contribuyen al buen estado de la película lagrimal y ayudan a reducir la inflamación ocular, lo que puede aliviar síntomas de ojo seco.

En este contexto, los especialistas han insistido en que la prevención de la salud ocular no depende de un único nutriente, sino de un "enfoque integral" basado en una dieta equilibrada y hábitos saludables.

Por ello, han recomendado incorporar verduras de hoja verde de forma habitual, ya que aportan luteína y zeaxantina, fundamentales para la protección de la mácula y la visión central. Las frutas como cítricos, frutos rojos, así como verduras como el brócoli o la zanahoria, por su parte, ayudan a combatir el estrés oxidativo a nivel ocular. Además, incluir omega-3, presente en pescados azules como el salmón, la caballa o las sardinas, contribuye a mejorar la calidad de la lágrima y a reducir la inflamación ocular.

Por el contrario, se debe reducir el consumo de alimentos ultraprocesados porque favorecen procesos inflamatorios que afectan también a la superficie ocular y al confort visual.

Por último, desde Baviera han aconsejado realizar revisiones oftalmológicas periódicas que permitan detectar de forma precoz posibles alteraciones relacionadas con la alimentación o con déficits nutricionales.

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