Publicado 22/03/2021 08:17CET

Desayunar antes de las 8.30 tiene un beneficio sobre la diabetes tipo 2

Archivo - Idea for Valentine's day, romantic breakfast
Archivo - Idea for Valentine's day, romantic breakfast - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / RIMMA_BONDARENKO

MADRID, 22 Mar. (EUROPA PRESS) -

Las personas que comienzan a comer antes de las 8.30 de la mañana tenían niveles más bajos de azúcar en sangre y menos resistencia a la insulina, lo que podría reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, según un estudio presentado virtualmente en ENDO 2021, la reunión anual de la Sociedad Endocrina americana.

"Encontramos que las personas que comenzaron a comer más temprano en el día tenían niveles más bajos de azúcar en sangre y menos resistencia a la insulina, independientemente de si restringieron su ingesta de alimentos a menos de 10 horas al día o si su ingesta de alimentos se extendió a más de 13 horas diarias", explica la investigadora principal Marriam Ali, de la Universidad Northwestern, en Estados Unidos.

La resistencia a la insulina ocurre cuando el cuerpo no responde tan bien a la insulina que produce el páncreas y la glucosa es menos capaz de ingresar a las células. Las personas con resistencia a la insulina pueden tener un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Tanto la resistencia a la insulina como los niveles altos de azúcar en sangre afectan el metabolismo de una persona, la descomposición de los alimentos en sus componentes más simples: proteínas, carbohidratos (o azúcares) y grasas. Los trastornos metabólicos como la diabetes ocurren cuando estos procesos normales se interrumpen.

"Con un aumento de los trastornos metabólicos como la diabetes, queríamos ampliar nuestra comprensión de las estrategias nutricionales para ayudar a abordar esta creciente preocupación", añade Ali. Estudios anteriores han encontrado que la alimentación restringida en el tiempo, que consolida la alimentación en un período de tiempo más corto cada día, ha demostrado consistentemente una mejora en la salud metabólica, anotó. Su grupo quería ver si comer más temprano en el día afectaba las medidas metabólicas.

Los investigadores analizaron datos de 10.575 adultos que participaron en la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición. Dividieron a los participantes en tres grupos según la duración total de la ingesta de alimentos: menos de 10 horas, 10-13 horas y más de 13 horas por día. Luego crearon seis subgrupos basados en la hora de inicio de la duración de la comida (antes o después de las 8.30 de la mañana).

Analizaron estos datos para determinar si la duración y el horario de las comidas estaban asociados con los niveles de azúcar en sangre en ayunas y la resistencia a la insulina estimada.

Los niveles de azúcar en sangre en ayunas no difirieron significativamente entre los grupos de intervalos de alimentación. La resistencia a la insulina fue mayor con una duración de intervalo de alimentación más corta, pero menor en todos los grupos con una hora de inicio de la alimentación antes de las 8.30 de la mañana.

"Estos hallazgos sugieren que el tiempo está más fuertemente asociado con las medidas metabólicas que la duración, y apoyan las estrategias de alimentación temprana", concluye Ali.