Publicado 07/02/2020 14:59:35CET

¿Cuáles son los métodos de cocción más adecuados?

Empanadillas al horno.
Empanadillas al horno. - PIXABAY/DEUTSCH_LIONHEART

MADRID, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -

Tan importante como escoger adecuadamente los alimentos que ingerimos lo es la forma en que los cocinamos, explican desde la Fundación Española del Corazón (FEC), concretamente su vicepresidente, el doctor José Luis Palma, recomienda por que es más saludable hornear y saltear la comida que freírla o ahumarla.

"En el caso de los alimentos fritos, el aceite añade grasa saturada y los alimentos ahumados pasan por un proceso de curación en el que se añade sal que, como sabemos, provoca hipertensión arterial aumentando el riesgo de enfermedad cardiovascular", ha explicado el Palma.

Así, recuerdan desde la fundación que hervir es fácil y uno de los métodos más adecuado para comer sano. "Basta con agua y no pasarse con el tiempo y la temperatura de cocción, pues de ser así, los alimentos pueden perder algunos de sus nutrientes", señala.

Cocinar al vapor es prácticamente igual que hervir los alimentos, con la única diferencia de que éstos no entran en contacto directo con el agua. Es un método perfecto para cocinar las verduras. Mientras que utilizar el horno "permite disfrutar de platos bajos en grasa, ya que el alimento suelta su propio jugo y evitamos así incorporar grasas extras". Además, esta forma de cocinar conserva casi en su totalidad los nutrientes de los alimentos.

También recomiendan saltear que incluye poco aceite y resulta perfecto para cocinar verduras. Es recomendable usar siempre aceite de oliva virgen extra.

Como indica el vicepresidente de la FEC, "seguir una dieta variada y equilibrada es fundamental para prevenir la aparición de enfermedades cardiovasculares si se acompaña, además, de la práctica de ejercicio físico de forma regular".

Sobre la dieta, recomienda la mediterránea, suplementada con aceite de oliva virgen extra o frutos secos, que "es capaz de reducir en un 30% el riesgo de infarto de miocardio, ictus o muerte cardiovascular".

Así hay que seguir una alimentación rica en verduras, frutas, cereales, pescado, legumbres, aceite de oliva y frutos secos. Además, conviene elegir carnes blancas (cerdo, pollo, pavo) frente a carnes rojas y, por supuesto, "evitar los azúcares refinados, el consumo de grasas saturadas y grasas trans (hidrogenadas) y el exceso de sal".

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