Actualizado 08/08/2013 19:09:00 +00:00 CET

Una correcta manipulación a la hora de preparar los alimentos evitaría numerosas intoxicaciones durante el verano

Correcta manipulación de alimentos
CEDIDA

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 8 Ago. (EUROPA PRESS) -

Especialistas del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria (HUNSC), adscrito a la consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, han recordado la importancia de extremar las medidas habituales de higiene para evitar 'toxiinfecciones' alimentarias durante la época estival.

En una nota, estos expertos han explicado que durante el verano se modifican hábitos alimentarios, dado que se cambian la cantidad y el número de ingestas que se realizan a lo largo del día, la manera de preparar determinadas comidas o el lugar donde estas se elaboran o se consumen.

A ello han agregado que, si dichas modificaciones no se realizan extremando las medidas higiénico-sanitarias, pueden derivar en intoxicaciones alimentarias, entre las que las más frecuentes son las gastroenteritis o la inflamación del estómago y los intestinos.

Esa última circunstancia se da cuando algunos microorganismos --virus, parásitos o bacterias-- se multiplican en el tubo digestivo, como consecuencia de la ingesta de alimentos contaminados con estos agentes o sus toxinas.

En este sentido, los especialistas del HUNSC han señalado que, si bien las 'toxiinfecciones' alimentarias se producen a lo largo de todo el año, su incidencia aumenta durante los meses de verano debido a las altas temperaturas, que favorecen la reproducción de los citados microorganismos, y también porque existe una tendencia a comer fuera de casa.

Las principales recomendaciones que realizan desde el Servicio de Aparato Digestivo es llevar a cabo consejos básicos, tales como lavarse manos antes, durante y después de preparar las comidas o evitar la contaminación cruzada separando productos crudos de cocinados y lavando los utensilios de cocina tras cada uso.

También se deben lavar y pelar frutas y verduras; no consumir leche cruda o no pasteurizada, ni huevos crudos, carne cruda o insuficientemente cocinada; prescindir de la elaboración de salsas caseras; preparar el menú o los alimentos con la menor antelación posible antes de su consumo, y no descongelar los alimentos a temperatura ambiente sino en el frigorífico.

Además, es importante mantener los alimentos en la temperatura adecuada, no recongelarlos y no tomar productos de establecimientos que no cuenten con sistemas de protección como vitrinas o frigoríficos.

CONSECUENCIAS

Las consecuencias de la gastroenteritis dependerán de la edad, el estado de salud del paciente y la causa que haya provocado esta intoxicación, han apuntado los especialistas del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria.

En las gastroenteritis, la presencia de vómitos y diarreas ocasionan pérdidas de líquido y electrolitos, causando deshidratación, sed, dolor de cabeza, debilidad, mareos, somnolencia, irritabilidad, cansancio, dificultad para concentrarse o bajada de tensión arterial.

La mayoría de casos de gastroenteritis son autolimitados y no requerirán asistencia médica, sino que, con reposo, dieta y una adecuada hidratación, será suficiente. Para ello, se tomará como mínimo dos litros de líquido al día, en pequeñas cantidades, pudiendo utilizar soluciones caseras de suero, caldos elaborados con hidratos de carbono, refrescos de cola o té sin cafeína o bebidas isotónicas.

No obstante es aconsejable utilizar soluciones de rehidratación oral, que pueden adquirirse en farmacias sin receta médica, ya que presentan la composición recomendada para la reposición de electrolitos.

Es posible que algunos pacientes precisen de tratamiento farmacológico que debe ser pautado por el médico de Atención Primaria. Sin embargo, no se deben tomar fármacos antidiarreicos sin consultar previamente al médico, dado que en determinados casos podrían ser perjudiciales y empeorar los síntomas.