El consumo elevado de sodio, preludio de una hipertensión posterior

Publicado 30/07/2015 14:46:49CET
Sal, salero
GETTY//LEVENT KONUK

   MADRID, 30 Jul. (Reuters/EP) -

   Investigadores de la Nagoya City University de Japón aseguran que llevar una dieta con alto contenido en sodio hace que con el tiempo también aumente el riesgo de presión arterial elevada, según los resultados de un trabajo del 'Journal of the American Heart Association'.

   El trabajo no midió directamente los niveles de sodio de los alimentos consumidos por los participantes, sino que utilizaron análisis de orina para estimar la presencia de este compuesto en su dieta, pero los resultados coinciden con otros trabajos previos que han vinculado la ingesta de sodio y el riesgo de hipertensión.

   "Una pequeña cantidad de sal (menos de 3.000 miligramos al día) es necesario pero el exceso puede resultar peligroso", ha reconocido Tomonori Sugiura, autor de la investigación, ya que para expulsar este excedente el organismo necesita aumentar la presión arterial.

   Todavía no está claro si los altos niveles de consumo de sodio entre personas con una presión arterial normal puede derivar en el desarrollo de una hipertensión crónica o en otros problemas cardiovasculares. Pero de confirmarse, la ingesta de sodio debería considerarse como un factor de riesgo fácil de controlar en beneficio de la salud pública, explican los autores del trabajo.

   En su estudio, utilizaron pruebas de orina de un total de 4.523 pacientes sin hipertensión sometidos a análisis rutinarios para estimar su ingesta de sal. Los participantes, de entre 22 y 85 años de edad, se sometían a chequeos anuales en los que, entre otras cuestiones, se les medían los niveles de sodio y la presión arterial.

   Los investigadores realizaron un seguimiento de estos análisis durante al menos tres años para comprobar si desarrollan un incremento de la presión arterial y, durante el periodo de estudio, constataron un total de 1.027 casos, el 26 por ciento de los hombres y el 17 por ciento de las mujeres analizadas.

   De este modo, vieron que tener niveles altos de sodio al comienzo del estudio e irlo incrementando cada año se asoció a un mayor riesgo de hipertensión.

   Si al comienzo del estudio los participantes consumían una media de 4,2 miligramos de sodio al día, los que desarrollaron hipertensión tenían un consumo medio de 4,5 miligramos.

   Además, vieron como los hombres solían tener niveles de sodio en la orina más altos que las mujeres, y entre las personas que desarrollaron hipertensión también fue más frecuente el sobrepeso.

   "La sal es uno de los factores más importantes para predecir el riesgo de hipertensión", ha reconocido Sugiura, pero "otros factores relacionados con el estilo de vida como la obesidad y el exceso de consumo de alcohol también son importantes", de ahí que se recomiende prestar más atención a la ingesta de sodio a personas con diabetes, obesidad, antecedentes de enfermedad cardiovascular.