Consejos para conservar la comida una vez preparada, métodos y factores a tener en cuenta

Publicado 08/11/2019 8:29:48CET
Tupper de comida preparada en la nevera.
Tupper de comida preparada en la nevera. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / RIKE_ - Archivo

   MADRID, 8 Nov. (EDIZIONES) -

   El estilo de vida actual, fundamentalmente definido por los horarios de trabajo, implica que muchas personas se vean obligadas a cocinar durante, por ejemplo, el fin de semana gran parte de lo que van a comer durante los días laborables. En este contexto, la conservación de los alimentos una vez preparados se vuelve crucial.

   "La conservación en frío es el método más utilizado en el hogar", especifica en una entrevista con Infosalus la Fundación Española de la Nutrición (FEN), que sitúa la refrigeración óptima entre cero y cuatro grados centígrados.

   Sin embargo, "no todos los alimentos aguantan lo mismo en el frigorífico", recuerda la FEN. Por ejemplo, el tiempo específico del pescado fresco y carne picada es de un día, mientras que pescado o carne cocinados, carne cruda y conservas abiertas aguantan entre dos y tres días. Por su parte, las verduras crudas aguantan entre cuatro y cinco días. Los huevos, entre dos y tres semanas.

   La congelación también es un método muy utilizado en los hogares para conservar alimentos. "Gracias a este método podemos impedir el crecimiento microbiano, además de mantener estables los nutrientes y conservar de forma aceptable el sabor y el color de los alimentos", defiende la entidad. "Para realizar una buena congelación, ésta debe comprender temperaturas entre menos cinco y 30 grados centígrados", recuerda la FEN.

   Los tiempos de conservación en el caso de la congelación también varían según el alimento a congelar. "El pescado azul y marisco tiene un período de hasta dos meses; el pan y los bollos de hasta tres meses; y el pescado magro o blanco hasta cinco meses", comenta la FEN, que continúa con la carne, hasta entre seis y doce meses, y las verduras y hortalizas, también hasta doce meses.

   "Pero ciertos alimentos no resisten este tipo de conservación, como son huevos duros, lechuga, plátanos, mayonesa o carne grasa y, por el contrario, las legumbres tienen que ser escaldadas antes de ser congeladas", recuerda el organismo.

   Aunque "en principio no hay ninguna restricción sobre qué alimentos se pueden conservar y los que no, por norma general, para lograr una buena conservación, hay que tener en cuenta varios factores", destaca la FEN.

   En primer lugar, la temperatura. "A temperatura ambiente las bacterias son muy activas, entre cinco y 65 grados centígrados, los microorganismos crecen rápidamente, por lo que hay que evitar que el alimento, una vez cocinado, se quede en estos rangos", detalla la entidad.

   Por otra parte, otro factor a tener en cuenta es el tiempo. "Los alimentos, una vez preparados, deben pasar el menor tiempo posible expuestos a temperatura ambiente, por lo que es fundamental que los alimentos que no se vayan a consumir en un período de tiempo corto sean guardados en refrigeración", incide la FEN. Además, según el tipo de alimento, el deterioro será más rápido o lento.

   Por otra parte, en cuanto a su valor nutricional, los que lo tienen más alto tienen más posibilidades de que se produzca un crecimiento bacteriano. La FEN detalla que "deben ser conservados con mayor atención carnes picadas, mayonesas, preparados con huevo, aves, frutas y verduras cortadas". Asimismo, "ciertos tratamientos, como salado, secado y ahumado también ayudan a evitar el crecimiento de microorganismos", agrega el organismo.

CONSEJOS PARA CONSERVAR LA COMIDA

   La Fundación Española de la Nutrición proporciona una serie de consejos para conservar la comida una vez preparada, como guardar la comida dentro de recipientes tapados o colocar los alimentos en sus espacios correctos.

   - Mantener los alimentos en refrigeración hasta su consumo.

   - Para la descongelación de alimentos o comida es preferible descongelar en la nevera, pero el microondas también es un método rápido.

   - Las verduras se pueden cocinar directamente sin descongelación previa.

   - No se recomienda descongelar a temperatura ambiente.

   - Guardar los alimentos o comida dentro de recipientes tapados, preferentemente de vidrio, con el fin de evitar una contaminación cruzada o traspaso de olores.

   - Las frutas y verduras deben guardarse en su espacio correcto dentro de la nevera, en los cajones de la nevera destinados para su almacenaje o en bolsas perforadas para evitar la condensación de agua.

   - Colocar las carnes, pescados, huevos, alimentos cocinados y salsas en las zonas más frías. Las frutas, verduras y hortalizas en las menos frías y los demás alimentos en la zona intermedia.

   - Escaldar las verduras y desengrasar y deshuesar los productos cárnicos antes de su congelación.

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