Comer bien para prevenir el cáncer... Desde niños

Publicado 08/03/2015 10:27:33CET
Niño comiendo sandía
FLICKR/RILEY KAMINER

MADRID, 8 Mar. (INFOSALUS) -

Los malos hábitos alimenticios están directamente relacionados con la aparición de sobrepeso y obesidad y, con el paso de los años, también se ha demostrado que pueden aumentar el riesgo de desarrollar determinados tipos de cáncer. Asimismo, hay determinados alimentos que juegan un papel clave para prevenir esta enfermedad.

Además, según reconoce la especialista en dietética y alimentación Rita Allegue, de la Clínica Metta y miembro de Saluspot, existe gran cantidad de estudios sobre este tema y muchas pruebas científicas que demuestran que, tanto la prevención del cáncer como de otras enfermedades metabólicas, debe empezarse desde el principio de la vida.

"Es muy importante tener una población infantil sana para que en el futuro tengamos una población adulta sana", ha detallado esta experta a Infosalus.

La primera alimentación con que se encuentra el ser humano, la lactancia materna, ya es clave para un correcto desarrollo anatómico y fisiológico del sistema inmunológico del niño, que todavía es inmaduro durante el primer y el segundo año de vida. También va a ayudar a prevenir el sobrepeso y la obesidad, así como el cáncer de mama en las madres lactantes.

Y una vez que se pasa a la alimentación sólida, Allegue nos recuerda que existen muchos alimentos considerados como protectores frente al cáncer, fundamentalmente por sus componentes vitamínicos, que, además, son "muy fáciles de consumir a diario".

NUTRIENTES QUE AYUDAN A PREVENIR EL CÁNCER

- Vitamina A (betacarotenos): considerada como protectora de la piel y las mucosas, aparece en alimentos como zanahoria, brécol, espinacas, huevos y lácteos.

- Vitamina C: inhibidora de la formación de nitrosaminas (sustancias cancerígenas), aparece en frutas, sobre todo en cítricos, como la naranja y el kiwi, y verduras como la col, la cebolla y el perejil. Se recomienda comerlas en crudo siempre que sea posible, ya que es una vitamina que se destruye muy fácilmente por la acción del calor (cocinado de los alimentos).

- Vitamina D: no suele haber mucho problema en países con mucho sol como España, ya que se absorbe en un gran porcentaje por la piel, aunque también está presente en alimentos como los lácteos y los pescados azules.

- Vitamina E: refuerza el sistema defensivo y neutraliza los radicales libres. Aparece en verduras de hojas verdes y frutos secos.

- Selenio: estimula el sistema inmune y lo contienen alimentos como frutos secos, cereales y frutas.

Junto a estos compuestos, la fibra es muy importante ya que se le atribuye un papel protector que, por un lado, acelera el tránsito intestinal, por lo que el organismo tiene menos tiempo para absorber los alimentos ingeridos que son potencialmente cancerígenos. Asimismo, es capaz de capturar algunas partículas, con lo que pasarán directamente a las heces sin ser absorbidas por nuestro cuerpo.

Con todos estos datos, Allegue asegura que "es muy fácil alimentar a nuestros pequeños" satisfaciendo todas las necesidades nutricionales propias de cada edad sin necesidad de recurrir a suplementos alimentarios, "salvo en caso de estricta necesidad y cuando exista una carencia clara".

PAUTAS PARA LA ALIMENTACIÓN DE LOS NIÑOS

Para ello, nos ofrece una serie de pautas que deben seguirse especialmente en la infancia que, no obstante, deben mantenerse durante toda la vida:

1. Tomar frutas, verduras y legumbres a diario (recordemos la recomendación de cinco piezas al día), fuente de vitaminas y antioxidantes, para prolongar la vida de nuestras células.

2. Reducir la ingesta de grasas (carnes rojas, bollería industrial, etc.).

3. Evitar las salazones, los ahumados y las barbacoas, ya que las partes quemadas producen benzopiranos (sustancias cancerígenas).

4. Aumentar la ingesta de pescados azules (como el atún) ricos en omega-3.

5. Limitar el consumo de bebidas azucaradas, entre las que se incluyen las edulcoradas y las denominadas "bajas en calorías".

6. Eliminar el consumo de 'fast-food' o comida rápida, rica en grasas y azúcares.

7. Lavar bien la fruta y la verdura para eliminar todos posibles restos de pesticidas y herbicidas (que son cancerígenos).

8. Un día por semana incluir en la alimentación de los niños pan integral.

Junto a estas recomendaciones, la experta insiste en la necesidad de practicar ejercicio a diario y evitar que los niños estén en ambientes muy contaminados y en contacto con el humo del tabaco.

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