La calidad general de la dieta es clave para la salud del corazón

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Publicado: jueves, 1 octubre 2026 8:14

    MADRID, 1 Oct. (EUROPA PRESS) -

   Una nueva declaración científica del Colegio Americano de Cardiología señala que una alimentación sana y equilibrada, en lugar de una centrada en nutrientes o alimentos individuales, es fundamental para mantener la salud cardiovascular, y enfatiza la limitación de alimentos altamente procesados.

   El texto, publicado la principal revista de esta organización, 'The Journal of the American College of Cardiology' (JACC), explica que la dieta debe incluir alimentos vegetales mínimamente procesados, grasas y proteínas saludables, y limitar los alimentos ricos en almidones refinados, azúcares añadidos, sodio o grasas poco saludables, así como los alimentos altamente procesados de baja calidad nutricional.

   "Una dieta subóptima es un factor de riesgo clave para las enfermedades cardiovasculares (ECV), y la modificación de la dieta y el estilo de vida se considera fundamental tanto para la prevención primaria como para la secundaria", afirma Frank B. Hu, MD, PhD, profesor y director del Departamento de Nutrición de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard y presidente de la Declaración Científica.

   Sin embargo, añade, "el concepto de una dieta 'saludable para el corazón' ha evolucionado con el tiempo, pasando de enfoques centrados en los nutrientes a estrategias más holísticas, basadas en los alimentos y los patrones de consumo, que reflejan mejor los avances en la comprensión de la compleja relación entre la dieta y la salud cardiometabólica".

   Recientemente, las recomendaciones de las guías clínicas han pasado de centrarse en nutrientes individuales a abordar patrones dietéticos generales, con sólida evidencia que respalda diversos patrones saludables, como la dieta mediterránea y la dieta DASH (Enfoques Dietéticos para Detener la Hipertensión). Estos patrones generalmente enfatizan el consumo de verduras, frutas, cereales integrales, frutos secos, legumbres, fuentes de proteínas saludables y grasas insaturadas para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

   Esta Declaración Científica revisa la evidencia actual señalando que el riesgo cardiovascular depende menos del porcentaje de carbohidratos, grasas o proteínas consumidos y más de la calidad nutricional general, las fuentes de alimentos y el grado de procesamiento.

   Asimismo, defiende que la evidencia actual respalda la sustitución de las grasas saturadas por grasas insaturadas, especialmente las provenientes de aceites vegetales líquidos, frutos secos, semillas y pescado, y la priorización de cereales integrales y otros alimentos ricos en fibra.

   Por lo tanto, se debe limitar el consumo de alimentos con alto contenido de grasas saturadas, almidones refinados y azúcares añadidos; y elegir bebidas que favorezcan la salud cardiovascular, priorizando el agua y otras bebidas sin azúcar y limitando las azucaradas.

    El consumo moderado de café o té puede formar parte de una alimentación saludable. En general, se debe limitar o evitar el consumo de alcohol. Los agonistas del receptor GLP-1 pueden producir una pérdida de peso significativa y beneficios cardiovasculares, pero una dieta rica en nutrientes y de alta calidad sigue siendo importante durante el tratamiento.

   Una ingesta adecuada de proteínas, fibra, vitaminas y minerales es esencial para mantener la salud general y prevenir deficiencias nutricionales. Los programas 'La alimentación es medicina', que proporcionan alimentos nutritivos como intervenciones clínicas, pueden mejorar la calidad de la dieta, con creciente evidencia de sus beneficios para los resultados clínicos. Su implementación exitosa requerirá la integración de estos programas en los sistemas de atención médica y el desarrollo de enfoques sostenibles en diversos entornos.

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