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MADRID, 10 Feb. (EUROPA PRESS) -
Un nuevo estudio aleatorizado y controlado, dirigido por la Universidad de Calgary (Canadá), ha descubierto que la alimentación con restricción de tiempo (una forma de ayuno intermitente) logra reducir significativamente la actividad sintomática de la enfermedad y la inflamación sistémica en adultos con enfermedad de Crohn y sobrepeso u obesidad.
El ensayo, publicado en 'Gastroenterology', es el primero en demostrar que comer solo dentro de un período de 8 horas puede reducir la actividad de la enfermedad de Crohn en un 40% y las molestias abdominales en un 50% en tan solo 12 semanas, en comparación con un horario de alimentación estándar.
Los participantes que practicaron el ayuno intermitente no solo perdieron alrededor de 5,5 libras (2,5 kg), mientras que los controles ganaron aproximadamente 3,7 libras (1,5 kg), sino que también mostraron mejoras notables en los marcadores sanguíneos de inflamación y salud inmunológica, incluidos niveles más bajos de leptina y PAI-1, todo sin reducir las calorías.
ALIMENTACIÓN CON RESTRICCIÓN DE TIEMPO: CÓMO FUNCIONA
La alimentación con restricción de tiempo (ART) consiste en ingerir todas las comidas en un intervalo de 8 horas cada día, seguido de ayuno durante las 16 horas restantes. Este ensayo aleatorizado de 12 semanas incluyó a 35 adultos con enfermedad de Crohn y con obesidad o sobrepeso. 20 de ellos recibieron ART y 15 su dieta habitual. Los investigadores midieron la actividad de la enfermedad, la inflamación y la composición corporal al inicio y al final del estudio.
"Este estudio demuestra que, si bien la pérdida de peso es un resultado importante en personas con sobrepeso y enfermedad de Crohn, la alimentación con restricción de tiempo ofrece beneficios adicionales más allá de la báscula", destaca la doctora Maitreyi Raman, profesora asociada de Medicina en la Universidad de Calgary, autora principal del estudio.
"Observamos mejoras significativas en los síntomas de la enfermedad, reducción del malestar abdominal, cambios favorables en el metabolismo y la inflamación, y cambios prometedores en la flora intestinal; todo ello sugiere que el ayuno intermitente puede ayudar a los pacientes a mantener una remisión duradera de la enfermedad de Crohn".
La investigación contó con el apoyo del programa Litwin IBD Pioneers de la Fundación para la Enfermedad de Crohn y la Colitis Irritable. "La alimentación con restricción horaria se muestra muy prometedora como una nueva forma de ayudar a las personas con enfermedad de Crohn a controlar no solo sus síntomas, sino también su salud general", añade el doctor Andrés Lorenzo Hurtado, vicepresidente sénior de Investigación Traslacional y Proyectos de IBD de la Fundación para la Enfermedad de Crohn y la Colitis Irritable.
MÁS ALLÁ DE LA BÁSCULA: BENEFICIOS METABÓLICOS E INMUNITARIOS
"Esta investigación sugiere que cambiar el horario de alimentación, no solo lo que comemos, puede mejorar el metabolismo, mejorar el funcionamiento del sistema inmunitario y favorecer la remisión a largo plazo de la enfermedad de Crohn. Nos entusiasma apoyar estudios como este, que priorizan a los pacientes en nuevas soluciones y fomentan la investigación para que estos beneficios perduren para todas las personas que viven con EII".
Además de reducir la actividad de la enfermedad de Crohn, el estudio reveló una marcada disminución de la grasa visceral dañina y de señales inflamatorias clave en la sangre de quienes practicaron ayuno intermitente. Los cambios no se debieron simplemente a la calidad de la dieta ni a la restricción calórica, ya que ambos grupos consumieron alimentos y cantidades similares, lo que indica que el horario de las comidas podría desempeñar un papel fundamental en el mantenimiento de la salud digestiva e inmunitaria.
Los investigadores señalan que, si bien estos resultados son prometedores, se necesitan ensayos más grandes para confirmar la seguridad y eficacia a largo plazo de este enfoque para grupos más amplios de pacientes con EII.