El ayuno intermitente no ofrece beneficios adicionales a la dieta mediterránea para reducir la grasa hepática

Los resultados del estudio revelan que la incorporación de un régimen de alimentación con restricción de tiempo (TRE) al programa de educación nutricional basado en la dieta mediterránea no aporta beneficios adicionales para reducir la grasa hepática.
Los resultados del estudio revelan que la incorporación de un régimen de alimentación con restricción de tiempo (TRE) al programa de educación nutricional basado en la dieta mediterránea no aporta beneficios adicionales para reducir la grasa hepática. - UGR
Infosalus
Publicado: viernes, 6 noviembre 2026 14:55

GRANADA 6 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un estudio liderado por la Universidad de Granada y la Universidad Pública de Navarra ha determinado que, en el contexto del ayuno intermitente, el momento del día en que se come importa menos que la pérdida de peso conseguida a la hora de reducir la grasa hepática.

El ensayo clínico, publicado en la revista JHEP Reports, ha contado con 197 participantes de entre 30 y 60 años con sobrepeso u obesidad y ha comparado tres modalidades de restricción horaria de la ingesta (ventana temprana, tardía y autoseleccionada) con un programa de educación nutricional basado en la dieta mediterránea.

Los resultados muestran que ninguna de las tres ventanas de ayuno produjo reducciones adicionales de grasa hepática respecto al tratamiento habitual, y que las mayores disminuciones se observaron entre quienes perdieron al menos un 5 por ciento de su peso.

La investigación forma parte de la tesis doctoral de Antonio Clavero Jimeno, investigador predoctoral del Instituto Mixto Universitario Deporte y Salud (iMUDS) de la UGR. El estudio ha comparado tres formas de restricción horaria de la ingesta, conocida como time-restricted eating o TRE, una modalidad de ayuno intermitente que limita a unas horas concretas del día el periodo durante el que se puede comer.

Los participantes fueron distribuidos aleatoriamente en cuatro grupos. Durante 12 semanas, todas las personas recibieron el mismo programa de educación nutricional basado en la dieta mediterránea y hábitos de vida saludables, de modo que el ensayo evaluó si añadir alguna de las tres ventanas de ayuno aportaba beneficios adicionales.

La grasa hepática se cuantificó mediante resonancia magnética y también se analizaron la rigidez y otros parámetros hepáticos, las enzimas hepáticas y diferentes proteínas circulantes relacionadas con el metabolismo del hígado.

Aunque la grasa hepática disminuyó dentro de los tres grupos que realizaron ayuno intermitente, al comparar estos cambios con los observados en el grupo de tratamiento habitual las diferencias no fueron estadísticamente significativas.

Tampoco se encontraron diferencias entre realizar la ventana de alimentación por la mañana, por la tarde o en un horario elegido libremente, ni en otros indicadores de salud hepática ni en la composición y diversidad de la microbiota fecal.

Los resultados del estudio revelan que las mayores reducciones de grasa en el hígado se observaron entre quienes perdieron al menos un cinco por ciento de su peso, la mayoría de ellos en los grupos de ayuno intermitente, y entre las personas que ya presentaban esteatosis hepática al comenzar el estudio.

En concreto, aproximadamente entre el 40 y el 45 por ciento de quienes realizaron ayuno intermitente perdió al menos un 5 por ciento de su peso, y alcanzar este umbral se asoció con una reducción significativamente mayor de la grasa hepática.

Los resultados no indican que el ayuno intermitente carezca de utilidad, sino que elegir una ventana temprana, tardía o autoseleccionada no parece proporcionar un beneficio adicional sobre la salud hepática, explican Manuel Dote Montero y Antonio Clavero Jimeno, primeros autores del trabajo.

Para los investigadores, "lo más relevante parece ser escoger una estrategia que facilite una pérdida de peso clínicamente significativa y pueda mantenerse en el tiempo".

Contador

Contenido patrocinado