La apariencia de los alimentos condiciona su ingesta a favor de los más calóricos

Publicado 29/08/2019 9:35:37CET
Una tesis de UPV/EHU determina que la apariencia de los alimentos condiciona su ingesta a favor de los más calóricos
Una tesis de UPV/EHU determina que la apariencia de los alimentos condiciona su ingesta a favor de los más calóricos - UPV/EHU - Archivo

Plantea generar estrategias de autorregulación alimentaria desde una perspectiva "biopsicosocial"

VITORIA, 29 Ago. (EUROPA PRESS) -

Una tesis de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) sobre el comportamiento alimentario y el incremento del peso corporal ha determinado que la presentación de los alimentos genera en el consumidor una activación emocional y unas actitudes que condicionan la ingesta de alimentos, vulnerando el comportamiento saludable y apostando por un consumo más calórico.

La tesis 'El placer de comer: Una mirada biopsicosocial', de la profesora colaboradora del Basque Culinary Center María Elena Pérez Ochoa, determina que "el comportamiento de ingesta saludable se ve vulnerado por los aspectos sensoriales y el entorno".

En un comunicado, la UPV/EHU ha informado de que este trabajo pretende arrojar luz a la pregunta de ¿por qué la gente come determinados alimentos en vez de otros?.

"El proceso viene determinado por mecanismo homeostáticos (relativos a la autorregulación) y mecanismos hedónicos (que buscan el placer como fin)", explica Pérez. Asimismo, la relación entre los dos, determina cuándo, qué y cuánto comemos.

La tesis explica que la ingesta alimentaria viene definida por un comportamiento motivado por los sentidos y el filtro cultural, acordado por diferentes componentes como los hábitos, las actitudes, emociones, creencias y sensaciones.

"La estimulación visual y gustativa facilita la activación de áreas cerebrales relacionadas a centros de placer, modulando así, la motivación hacia la ingesta", afirma Pérez.

Según explica la tesis, ante la apariencia de un plato se desarrolla el comportamiento de ingerir ese alimento u otro. "Sensaciones como lo que vemos, olemos, sentimos o escuchamos, vulneran el comportamiento saludable y entra en juego la respuesta al consumo calórico", señala.

A grandes rasgos, esta investigación revela que la presentación de los alimentos genera en el consumidor una activación emocional --como alegría, tristeza, asco-- y unas actitudes --que parezca sabroso, que se estime que engorde-- que llega a condicionarnos sobre lo que comemos.

Asimismo, subraya que estos condicionantes son mucho más importantes en ocasiones que las propias calorías y valores nutricionales de los alimentos. "En el día a día, parece ser que la elección de los alimentos saludables se ve comprometida por estos constructos", indica la tesis.

Por todo ello, Pérez cree que "cada vez es más necesario poder generar estrategias de autorregulación alimentaria desde una perspectiva biopsicosocial".

La UPV/EHU recuerda que en los últimos años el comportamiento alimentario y el incremento del peso corporal han sido temas de interés para la sociedad y organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS), por los altos costes que supone a un país y la pérdida en calidad de vida.