Archivo - Una persona comprando en un supermercado - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / DANILIN - Archivo
ALICANTE, 19 Ene. (EUROPA PRESS) -
Un estudio de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) ha revelado que el contenido de sodio de muchos alimentos procesados de venta en España "no ha disminuido en los últimos años, pese a los compromisos de salud pública para reducir su impacto en las enfermedades cardiovasculares".
En este sentido, las carnes procesadas han aumentado en un 30 por ciento el contenido de sodio, indicado como sal en la información nutricional. Además, se comercializan más quesos que superan los límites recomendados, según recoge la institución académica en un comunicado.
El trabajo ha mostrado, de acuerdo con la UMH, que, sin medidas obligatorias "más eficaces", será "difícil" lograr "una reducción significativa de los problemas de salud asociados al consumo excesivo de sodio", que "en España proviene mayoritariamente de los alimentos procesados de supermercado".
La ingesta elevada de sodio, a juicio de la institución académica, es "uno de los principales factores de riesgo modificables para la hipertensión arterial y las enfermedades cardiovasculares, responsables de una parte sustancial de la mortalidad en España y en el mundo".
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no superar los dos gramos de sodio al día, equivalentes a cinco gramos de sal, si bien la media de consumo de sodio en España casi duplica el máximo recomendado, ha detallado la universidad.
ESTRATEGIAS DE SALUD PÚBLICA
La profesora de Nutrición y Bromatología de la UMH Ana Belén Ropero, líder del estudio, ha señalado que "el exceso de consumo de sodio proviene mayoritariamente de los alimentos procesados y no tanto de la sal añadida durante la preparación doméstica", por lo que una de las estrategias de salud pública propuestas es "reducir el sodio en los productos de supermercado".
En este contexto, el Grupo Badali de la UMH ha comprobado si los alimentos procesados que se venden en España han reducido realmente su contenido de sodio en los últimos años, a raíz del "compromiso" del país con la OMS para disminuir el consumo de sal en la población en un 30% antes de 2026.
El trabajo, publicado en la 'European Journal of Nutrition', analiza más de 6.000 productos alimentarios empaquetados disponibles en el mercado español entre los periodos de 2017 a 2021 y de 2022 a 2025. Así, han comparado la progresión del contenido de sodio en los productos que más contribuyen al consumo de sal en España: las carnes procesadas, el pan y los quesos.
Además, se han analizado otros tipos de alimentos que también suelen llevar sal añadida, como cereales de desayuno, verduras y legumbres en conserva, salsas, galletas y aperitivos.
Los resultados revelan que "no se ha producido una reducción sustancial del sodio en los tipos de alimentos más importantes". La carne procesada, de alto consumo, ha aumentado su contenido en más del 30% y se han observado descensos de "escasa relevancia nutricional" en otros productos, como galletas y aperitivos. Asimismo, el estudio indica que ahora se comercializan más quesos con alto contenido de sodio.
Por su parte, la investigadora de la UMH Manel C. Hadid ha subrayado que "cualquiera puede identificar un producto con alto contenido de sodio mirando la tabla de información nutricional" y ha apuntado que "si contiene más de un gramo de sal por cada cien de producto, sería excesivo y no recomendable". En el caso de líquidos, la experta ha indicado que el criterio es de 0,25 gramos de sal por cada cien mililitros de producto.
Asimismo, la profesora de Nutrición y Bromatología de la UMH Marta Beltrá ha manifestado que se ha recomendado a los fabricantes que reduzcan el contenido de sal en los alimentos. Sin embargo, sin intervenciones regulatorias que obliguen a reducir la sal, ha aseverado que "es poco probable que se produzca una disminución real de los problemas de salud".
De otro lado, según varios estudios independientes, reducir la ingesta de sodio es "una de las intervenciones más efectivas para prevenir enfermedades no transmisibles". No obstante, el análisis realizado en la UMH evidencia que, con las iniciativas actuales, "no se puede alcanzar el objetivo".
Los investigadores de la UMH también han incidido en que la variabilidad entre productos demuestra que existe "margen técnico para reducir el sodio sin comprometer la aceptabilidad del consumidor", pero que estas reducciones "no se están materializando de manera sistemática".
El trabajo apunta así a "la necesidad de reforzar los marcos regulatorios, establecer límites obligatorios y ampliar las estrategias de reformulación de alimentos" para cumplir objetivos internacionales de salud pública.
BASE DE DATOS
Para el estudio, se ha utilizado la base de datos Badali, una herramienta desarrollada en la UMH para el estudio de la composición nutricional de alimentos comercializados en España que se puede consultar libremente para "aprender a seguir una dieta equilibrada y sana".