Los 3 alimentos que debes evitar a toda costa

Publicado 26/11/2019 8:27:40CET
Palitos de cangrejo, surimi.
Palitos de cangrejo, surimi. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / OLESIA SHADRINA

   MADRID, 26 Nov. (EDIZIONES) -

   Comer mejor o peor está en nuestra mano casi siempre. La pena es que los productos alimenticios menos saludables generalmente son los que más nos gustan o apetecen. Se trata de los ultraprocesados, productos industriales y que estimulan nuestro apetito de forma artificial, cuando en realidad es poco o nada lo que nos aportan nutricionalmente, y favorecen la aparición de cáncer y de enfermedades cardiovasculares.

   En este sentido, el dietista-nutricionista Carlos Ríos avisa en una entrevista con Infosalus que pueden detectarse estos productos ultraprocesados si contienen más de 5 ingredientes y entre estos se encuentran los azúcares, las harinas refinadas, los aceites vegetales refinados, los aditivos o la sal.

   "Un buen yogur sólo necesita dos ingredientes, leche y fermentos lácticos. Si tiene siete sospecha de que algo sobra", llama la atención por su parte la doctora en Farmacia y graduada en Nutrición Humana y Dietética Marián García, en 'El Jamón de York no existe. La Guía para comprar saludable y descubrir los secretos del supermercado' (La Esfera de los Libros).

   Así, en su nuevo manual la también conocida como 'boticaria García' llama a estos productos ultraprocesados los "'Zorromostros nutricionales'" o productos "extraños y terriblemente feos". "Quizá no son feos por fuera, pero sí por dentro, desde el punto de vista nutricional. (...) Al pobre lo han transformado tanto y le han añadido tantos ingredientes superfluos que hoy no le reconocería ni su padre", afirma.

   En concreto, explica que estos productos partieron de una materia prima quizá decente pero que ya no hay por dónde cogerla, y dentro de estos productos ultraprocesados destaca dos tipos de productos: el surimi y la carne separada mecánicamente.

    Empezando por el surimi, Boticaria García recuerda que 'surimi', en realidad, significa 'carne picada'. "Es una mezcla de distintos tipos de pescado que se trocea, se estabiliza y se enjuaga con agua hasta volverse una masa gelatinosa de proteínas. ¿Y qué pescados son? Si el fabricante no suelta prenda, ni lo sabes ni lo sabrás. A pesar de que el pescado, fresco o congelado, siempre tiene que indicar su especie en la etiqueta que lo acompaña, el surimi legalmente no tiene que hacerlo", relata la especialista en Nutrición.

    Su principal peculiaridad: "Hablamos de un ultraprocesado elevado a la categoría máxima ya que ni siquiera se puede saber de qué está hecho. A partir del surimi se obtienen los famosos palitos de mar, mal llamados 'palitos de cangrejo', y los sucedáneos de angulas".

   En general, indica que en los palitos de mar entre el 28 y el 40% es surimi. "En el mejor de los casos el segundo ingrediente suele ser agua. Y digo en el mejor de los casos porque hay palitos de mar en los que hay más agua que surimi. Después llega el turno del almidón, un producto que también se emplea para los fiambres y salchichas de baja calidad. Lleva también aceite de girasol o de colza, precisamente no son los aceites de mayor valor nutricional (aunque el de colza no está mal). Azúcar, sal y aditivos. Con suerte encontraremos la palabra 'cangrejo' como 'aroma de cangrejo'", subraya.

   A su vez, lamenta que se trata de productos que sólo tienen un 5% de proteínas, mientras que el pescado cerca del 20%; engordan poco, sí, pero advierte de porque contienen mucho agua, pero poco valor nutricional.

   En el caso concreto de los sucedáneos de angula, "primos hermanos de los palitos de cangrejo", la doctora en Farmacia sostiene que sucede lo mismo pero cambiando los aromas y poco más. "Conclusión: Olvidémonos de los sucedáneos y comamos pescado".

CARNE SEPARADA MECÁNICAMENTE

   El tercer alimento del que, a su juicio, hay que huir totalmente también es la carne separada mecánicamente, que se obtiene a partir de la carne que queda en las canales de animales una vez que se han eliminado los cortes principales, es decir, los restos de carne que quedan pegados al hueso. "Estos restos se pueden separar por medios mecánicos y utilizarse en otros alimentos", lamenta.

   Boticaria García fija dos tipos principales de carne separada mecánicamente:

   - Carne separada mecánicamente usando alta presión, por la que se obtiene un producto similar a una pasta que, curiosamente, se emplea para hacer productos que se dan a los niños, tipo los 'nuggets' o las salchichas.

   Aquí hace especial mención a las salchichas de Frankfurt, elaboradas a partir de la carne separada mecánicamente, y que no presentan ni un 50% de carne. "La suma de la carne separada mecánicamente de pavo y de pollo ni siquiera alcanza el 50% de la composición. El resto es principalmente agua, grasa de cerdo y almidón", advierte.

   - Carne separada mecánicamente utilizando la baja presión, donde se obtiene un producto similar en apariencia a la carne picada.

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