Una alimentación saludable ralentiza el envejecimiento biológico: ¿Cuál es la mejor dieta?

Según concluye un estudio del Centro Alemán de Enfermedades Neurodegenerativas

Archivo - Comida sana, dieta Dash.
Archivo - Comida sana, dieta Dash. - TBRALNINA/ISTOCK - Archivo
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Publicado: jueves, 17 septiembre 2026 18:12

MADRID, 17 Sep. (EUROPA PRESS) -

Una alimentación saludable se asocia con un envejecimiento biológico más lento, según ha concluido un estudio del Centro Alemán de Enfermedades Neurodegenerativas (DZNE, por sus siglas en alemán), que ha analizado 10 dietas distintas y destaca que no existe una única dieta mejor que las demás.

Los investigadores han estudiado muestras de sangre y hábitos alimenticios de unas 7.500 personas. En concreto, han comparado 10 patrones dietéticos considerados saludables; entre ellos, la dieta mediterránea, la nórdica y una dieta basada en plantas, así como la dieta DASH, diseñada para ayudar a reducir la presión arterial.

A partir de muestras de sangre, el equipo determinó modificaciones químicas en el ADN, conocidas como "patrones de metilación del ADN", que influyen en la actividad genética y, por ello, en los mecanismos biológicos. Dado que estos marcadores moleculares cambian sistemáticamente a lo largo de la vida, se consideran indicadores del envejecimiento biológico.

"Aplicamos tres enfoques diferentes, denominados relojes epigenéticos, para analizar el envejecimiento biológico a partir de la metilación del ADN", ha explicado la investigadora doctoral del DZNE Juliana Tavares, autora principal de la publicación. Según ha apuntado, se analizaron aproximadamente 850.000 partes del ADN, "casi el doble que en la mayoría de los estudios anteriores".

Los resultados, publicados en 'Nature Communications', sugieren que una alimentación saludable está relacionada con un enlentecimiento del envejecimiento biológico. "Los efectos no son drásticos, pero sí medibles y relevantes para la prevención", ha afirmado la directora de Ciencias de la Salud Poblacional del DZNE y responsable del 'Estudio de Renania' en el que se basa este trabajo, Monique Breteler.

Según ha destacado, ralentizar el proceso de envejecimiento puede reducir el riesgo de enfermedades relacionadas con la edad, como la demencia o los trastornos cardiovasculares. "Por lo tanto, una alimentación saludable contribuye a un envejecimiento saludable", ha subrayado.

NO EXISTE UNA SOLA DIETA SALUDABLE

Sin embargo, el estudio no precisa si hay una dieta que sea mejor que otra para el envejecimiento biológico. "Si bien existen diferencias medibles entre las dietas, son modestas en términos absolutos. Lo que importa es el panorama general", ha apuntado Juliana Tavares incidiendo en que "no existe una sola dieta saludable, sino todo un repertorio de dietas posibles con un efecto positivo".

Monique Breteler ha considerado este hallazgo "alentador", pues, a su juicio, "permite adaptar la alimentación saludable a las preferencias personales y culturales, al presupuesto y a los gustos".

Los autores del estudio han destacado uno de los resultados obtenidos, y es que la asociación entre la calidad de la dieta y un envejecimiento biológico más lento fue más pronunciada en los fumadores, a pesar de que estos no se alimentaban de forma más saludable que los no fumadores.

Aunque la explicación biológica al respecto no está clara, Tavares ha enfatizado que "fumar es muy perjudicial para la salud", por lo que es posible que los fumadores obtengan mayores beneficios para la salud al alimentarse de forma saludable "debido a los enormes efectos nocivos del tabaco".

VÍAS BIOLÓGICAS

Aunque cada patrón dietético se asoció con su propio conjunto distintivo de sitios de metilación del ADN, los mecanismos biológicos involucrados mostraron una superposición sustancial. "Más del 70 por ciento de las vías biológicas afectadas fueron comunes a todas las dietas", ha apuntado Tavares.

Según ha detallado, las vías biológicas involucran la estructura celular, la señalización celular y el metabolismo, procesos fundamentales para el envejecimiento y las enfermedades crónicas. "Por lo tanto, es comprensible que los patrones dietéticos que examinamos estuvieran vinculados con una ralentización del envejecimiento biológico", ha señalado.

Aun así, ha precisado que sí hubo algunas vías "específicas de cada dieta" y estas coincidieron con los objetivos principales de cada patrón alimentario. Por ejemplo, las vías relacionadas con el corazón fueron exclusivas de la dieta DASH, mientras que las vías relacionadas con la cognición y la memoria fueron exclusivas de la llamada dieta MIND, que busca favorecer la salud cerebral.

De cara al futuro, Tavares ha indicado que las investigaciones podrían centrarse en estas vías específicas para abordar intervenciones dietéticas dirigidas. "Esto podría ser útil para diseñar recomendaciones de salud personalizadas", ha resaltado.

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