Actualizado 19/05/2020 09:45 CET

Alimentación que protege a tu corazón

Summer fruits vegetables on table
Summer fruits vegetables on table - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / AISELIN82 - Archivo

   MADRID, 19 May. (EUROPA PRESS) -

   Una dieta rica en frutas y verduras administrada durante un período de tiempo relativamente corto se asoció con niveles significativamente más bajos de marcadores de daño cardíaco subclínico y tensión en adultos sin enfermedad cardiovascular preexistente (ECV), según un análisis observacional del ensayo DASH que publica la revista 'Annals of Internal Medicine'.

   Estos estudios de observación muestran que una dieta saludable está vinculada con un menor riesgo de eventos cardiovasculares, lo que lleva a muchos a abogar por una política pública más sólida para promover elecciones de alimentos saludables. Sin embargo, los críticos apuntan a una escasez de evidencia para respaldar la hipótesis de que adoptar una dieta saludable reduce directamente la lesión ECV o es eficaz para la prevención primaria de la ECV.

   Investigadores del Beth Israel Deaconess Medical Center estudiaron datos y almacenaron muestras de suero para 326 participantes del ensayo original DASH para comparar los efectos de las dietas ricas en frutas y verduras con una dieta típica estadounidense en sus efectos sobre el daño cardíaco, la tensión cardíaca y la inflamación en adultos de mediana edad sin ECV preexistente conocida.

   Descubrieron que después de 8 semanas, los participantes tanto en las frutas y verduras como en los grupos de dieta DASH tenían concentraciones significativamente más bajas de los biomarcadores para daño cardíaco subclínico y tensión en comparación con el grupo control.

   Estas asociaciones no difirieron entre el DASH y las dietas de frutas y verduras, y ninguna de las dietas afectó a hs-CRP, un marcador de inflamación.

   Los autores plantean la hipótesis de que los factores dietéticos comunes a las dietas DASH y de frutas y verduras, tales como mayores cantidades de potasio, magnesio y fibra, pueden explicar en parte los efectos observados. Estos hallazgos fortalecen las recomendaciones para la dieta DASH o el aumento del consumo de frutas y verduras como un medio para optimizar la salud cardiovascular.