Archivo - Estudio corrobora que la dieta muy baja en carbohidratos aporta beneficio de salud en diabetes tipo 1 en niños - MELKINIMAGES/ISTOCK - Archivo
MADRID, 5 Oct. (EUROPA PRESS) -
El miembro del Departamento de Pediatría y Medicina del Adolescente de la División de Endocrinología Pediátrica y Diabetes del Centro Médico Universitario de Ulm (Alemania), el profesor Christian Denzer, ha dirigido un estudio que ha corroborado que las dietas muy bajas en carbohidratos están relacionadas con beneficios para la salud en niños con diabetes tipo 1.
La investigación, que ha sido presentada en la Reunión Anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD, por sus siglas en inglés) que se está celebrando estos días en Milán (Italia), y cuya coautoría corresponde a la miembro del Hospital Infantil de Boston y de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard (Estados Unidos), la doctora Belinda Lennerz, es la mayor al respecto.
Así, el trabajo se basa en el estudio de las dietas muy bajas en carbohidratos, las cuales no se han asociado con complicaciones agudas de la diabetes, como deficiencias nutricionales, colesterol alto, hipoglucemia y cetoacidosis -que puede ser mortal-, así como afectación del crecimiento. "Los resultados son alentadores", pero "se necesita más investigación para determinar la ingesta óptima de carbohidratos", han asegurado los expertos.
"Estas dietas se están volviendo más populares entre las personas con diabetes porque los propios pacientes notan resultados alentadores, incluyendo un control mucho mejor del azúcar en sangre y menores necesidades de insulina", ha señalado Denzer, mientras que Lennerz ha expuesto que "se han corroborado beneficios notables en el azúcar en sangre y las necesidades de insulina en varios estudios observacionales y pequeños estudios de intervención".
De hecho, ha manifestado que en un estudio observacional dirigido por ella, en el que participaron 316 niños y adultos, se encontraron importantes beneficios glucémicos con efectos mixtos sobre el colesterol y ninguno adverso aparente sobre el crecimiento o las complicaciones agudas de la diabetes.
DATOS DE MÁS DE 45.000 MENORES
En cuanto a la investigación ahora detallada, los especialistas se han valido de datos a 25 años de un registro prospectivo de seguimiento de la diabetes para examinar la relación entre las dietas muy bajas en carbohidratos, el crecimiento y la seguridad metabólica en niños de uno a 17 años. De este modo, se ha incluido información de 45.569 niños con diabetes tipo 1 cuya ingesta de carbohidratos se había registrado al menos dos veces durante un período de un año o más.
Con ello, se ha constatado que una menor ingesta de carbohidratos se asocia con algunos cambios favorables, como una mejora en el índice de masa corporal (IMC) y en los perfiles glucémicos. El parámetro aumentó menos -y, por lo tanto, se mantuvo más cerca de un peso más saludable- en los niños que siguieron dietas muy bajas o bajas en carbohidratos que en los que practicaron una ingesta estándar o alta de carbohidratos.
Junto a ello, la HbA1c (niveles promedio de azúcar en sangre en los últimos dos o tres meses) y la dosis de insulina basal (uno de los dos tipos que se suelen recetar para la diabetes tipo 1) fueron más bajas al final del período de seguimiento y aumentaron menos con el tiempo en los dos primeros grupos que en el tercero. De hecho, los niveles de azúcar en sangre teniendo en cuenta el uso de insulina también fueron menores.
"Un IDAA1c más bajo significa que se logró un mejor control de la glucosa en sangre sin necesidad de aumentar la dosis de insulina, lo que refuerza la conclusión de que las dietas muy bajas en carbohidratos y bajas en carbohidratos se asociaron con un mejor control glucémico y menores requerimientos de insulina", ha resumido Lennerz, quien ha concluido afirmando que ello se produjo "sin afectar negativamente al crecimiento ni aumentar la tasa de complicaciones agudas de la diabetes".