Actualizado 30/11/2017 14:12 CET

El 30% de los pacientes obesos en tratamiento para perder peso padece el trastorno por atracón

Atracón, comer, nevera, bulimia
VALYISKAYA SVETLANA

MADRID, 30 Nov. (EUROPA PRESS) -

El 30 por ciento de los pacientes obesos en tratamiento para perder peso padece el trastorno por atracón, según han informado expertos del Instituto Centta con motivo de la celebración del Día Internacional de la Lucha contra los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA).

Asimismo, los especialistas han recordado que los trastornos alimentarios afectan especialmente a las mujeres y, especialmente a aquellas de entre 13 y 23 años. Además, y según un informe de Cruz Roja Española, se estima que una de cada 100 adolescentes padece anorexia nerviosa y 4 de cada 100 tienen bulimia nerviosa.

En este sentido, han alertado de que estos trastornos son un reflejo de uno o varios problemas psicopatológicos, que subyacen desde hace tiempo en la persona que lo padece y que Derivan en alteraciones graves de la conducta alimentaria y en la alteración de la forma y el peso corporal.

Anorexia y bulimia nerviosa, trastorno de rumiación, pica, trastorno de evitación/restricción de la ingestión de los alimentos, trastorno de atracones y trastornos alimentarios o de la ingestión de alimentos especificado o no especificado son las patologías incluidas en el apartado de trastornos alimentarios y de la ingestión de alimentos del manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, conocido comúnmente como DSM-V por sus siglas en inglés.

Todas estas patologías, por la vergüenza que provocan los síntomas o debido al componente egosintónico, son temas tabú que dañan día a día a la persona que los padece. Por ello, los expertos han asegurado que la detección es un aspecto fundamental, para lo cual han aconsejado observar si se producen cambios en el aspecto físico, en el estado de ánimo, en el ritmo de actividad, relacionales y en el discurso.

"Estas pistas, desde luego unidas a las relacionadas con los síntomas (fluctuaciones de peso, presencia de vómitos, notar que falta comida en casa, deterioro en pelo, uñas, dientes, etc.), nos pueden ser de utilidad a la hora de detectar el problema. Sin embargo, la detección si no va orientada a una adecuada intervención puede cronificar más la situación. Los TCA son patologías graves y complejas, que provocan un extraordinario sufrimiento en quienes la sufren y en sus seres queridos", ha detallado el psicólogo y director de la Unidad de TCA en Instituto Centta, Robin Rica.

El proceso terapéutico en estos casos debe ser específico, intensivo y contar con la familia como parte de la terapia. Y es que, tal y como ha argumentado, si se limita a reducir a la persona a la enfermedad que padece o a lo que pesa/come se distanciará de ella y difícilmente podrá ser un recurso "eficaz" en su recuperación.