Sufrir la muerte fetal en un embarazo aumenta su riesgo en una segunda gestación

Actualizado 25/06/2015 11:23:50 CET
Mujer embarazada con diabetes gestacional
Foto: GETTY/ POJOSLAW

MADRID, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Las mujeres que han experimentado una muerte fetal en un embarazo tienen hasta cuatro veces más riesgo de sufrirlo otra vez en un segundo embarazo en comparación con aquellas que tuvieron un nacimiento vivo inicial, según ha encontrado un nuevo metaanálisis publicado en 'British Medical Journal' de esta semana.

   ¿QUÉ ES LA MUERTE FETAL?

   "La muerte fetal es uno de los resultados obstétricos adversos más comunes y una experiencia traumática para los padres --explica Sohinee Bhattacharya y colegas de la Universidad de Aberdeen, en Escocia--. Las parejas que han experimentado una muerte fetal necesitan entender por qué sucedió y quieren saber el riesgo en embarazos futuros".

   Pero no ha habido suficiente información para la gestión clínica o para mejorar la prevención de este resultado traumática. Por ello, los investigadores de este estudio emprendieron una revisión sistemática y un metaanálisis para examinar la relación entre la muerte fetal en un embarazo inicial y el riesgo de muerte fetal en un embarazo posterior.

   Analizaron 13 cohortes y tres estudios de casos y controles de países de altos ingresos como Australia, Escocia, Estados Unidos, Dinamarca, Israel, Países Bajos, Noruega y Suecia. La definición de muerte fetal fue la muerte del feto en gestación de más de 20 semanas o un peso al nacer de al menos 400 gramos.

   Se recogieron los datos de 3.412.079 mujeres. De ellas, 3.387.538 mujeres (99,3 por ciento) tuvieron un nacimiento vivo anterior y 24.541 mujeres (0,7 por ciento) tuvieron un parto muerto en un embarazo inicial. Los mortinatos ocurrieron en el posterior embarazo de 14.283 mujeres: 606 de 24.541 (2,5 por ciento) en mujeres con antecedentes de muerte fetal y 13.677 de 3.387.538 (0,4 por ciento) en las mujeres sin antecedentes.

   Doce estudios evaluaron el riesgo de muerte fetal en el segundo embarazo. Los análisis mostraron que las mujeres que tuvieron un parto muerto en un embarazo inicial presentaron un riesgo casi quintuplicado de muerte fetal en un segundo embarazo. Este riesgo es más alto que la muerte fetal relacionada con trastornos médicos como la diabetes o la hipertensión.

   Después de ajustar por factores de confusión como la edad materna, el tabaquismo materno y el nivel ingresos, el aumento del riesgo era hasta cuatro veces superior. Se debe proporcionar asesoramiento antes del embarazo a las mujeres que tuvieron un bebé muerto, según los autores, así como consejos sobre cómo cambiar factores de estilo de vida como el tabaquismo y la obesidad que se vinculan a un mayor riesgo de muerte fetal.

   Los embarazos deben ser estrechamente monitoreados y se han de ofrecer intervenciones y cuidados prenatales a la primera señal de un mayor riesgo de angustia o peligro, aconsejan los autores de este trabajo.

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