8 síntomas de la menopausia y sus soluciones

Actualizado 30/09/2018 12:29:36 CET
8 síntomas de la menopausia y sus soluciones
Foto: GETTY/BAKIBG

La desaparición de las hormonas femeninas con la menopausia tiene múltiples efectos y repercusiones sobre el cuerpo de la mujer. Si en tu caso los riesgos de la terapia hormonal sobrepasan los beneficios las siguientes alternativas pueden ayudarte a manejar los síntomas.

MENOPAUSIA

La edad media en la que la mayoría de mujeres entran en la menopausia es alrededor de los 51 años. A medida que los niveles de hormonas femeninas disminuyen se presentan síntomas como los sofocos, que pueden presentarse en su forma más intensa cuando se detienen los periodos y en los dos años posteriores.

Según señala la doctora Holly L. Thacker, directora del Centro Especializado de Salud de la Mujer de la Clínica Cleveland en Estados Unidos, en la web de la clínica dirigida a pacientes, para la mayoría de mujeres la terapia hormonal a corto plazo es la mejor solución para los síntomas como los sofocos y pueden evitar la pérdida ósea asociada.

SÍNTOMAS ASOCIADOS A LA MENOPAUSIA

Sin embargo, la terapia hormonal requiere de una alta personalización según un examen médico, antecedentes de salud individuales y familiares y evaluar si sus beneficios superan los posibles riesgos.

A continuación, la doctora Thacker apunta los síntomas más comunes asociados a la menopausia y posibles soluciones para aliviarlos:

1.- Sofocos o sudores nocturnos: calor repentino que se extiende del pecho a la cabeza y que puede hacerte sudar por la noche y quizás tener escalofríos después. Entre los consejos se encuentran:

- Vestir fibras naturales como el algodón y utilizar capas al vestir para poder ir eliminando prendas.

- Fijar el termostato a 18 grados centígrados.

- Buscar y evitar posibles potenciadores: cafeína, alcohol, comidas especiadas y cigarrillos.

- Si los síntomas son demasiado invalidantes es mejor consultar al médico sobre la terapia hormonal.

2.- Alteraciones en el sueño: interrupciones en el sueño derivadas de los sofocos nocturnos. Se recomienda seguir las pautas de higiene del sueño que incluyen crear una rutina para ir a la cama, evitar la cafeína y el alcohol antes de ir a dormir, eliminar los dispositivos electrónicos del dormitorio, realizar ejercicio en las primeras horas del día, dejar la cama si no se puede dormir. Si la pérdida de sueño constituye un problema grave se recomienda evaluar la posibilidad de la terapia hormonal.

3.- Palpitaciones cardíacas: sentir una aceleración o desaceleración en el corazón que puede estar acompañada de sofocos. "Informa siempre a tu médico sobre las palpitaciones cardíacas para descartar cualquier problema cardíaco subyacente", es el consejo que apunta la doctora Thacker.

4.- Cambios vaginales: un aumento de la sequedad que puede hacer que las relaciones sexuales sean incómodas y aumente el riesgo de infecciones de vejiga.

- Existen suplementos de estrógenos en crema, pastillas o en forma de anillo.

- También existe una nueva píldora diaria sin estrógenos, que engrosa y fortalece los tejidos vaginales.

5.- Cambios en la piel: sequedad, picor y pérdida de elasticidad.

- Beber suficiente agua para estar bien hidratada.

- No tomar demasiados baños.

- Si los síntomas se vuelven demasiado molestos, hay que sopesar la opción de la terapia hormonal.

6.- Dolores de cabeza: migraña y otros dolores de cabeza empeoran con las fluctuaciones hormonales.

- Llevar un diario de las jaquecas para asegurar que están vinculadas al ciclo menstrual.

- Si son derivadas del ciclo, es mejor hablar con el médico sobre cuidados de prevención y opciones de tratamiento.

7.- Cambios en el pelo: más pelo facial (derivado de la sensibilidad a la testosterona) y menos pelo en el cuero cabelludo (por el declive del estrógeno).

- Un especialista en menopausia podría ayudar en el asesoramiento sobre terapias hormonales.

- El tratamiento con hormonas, vitaminas, electrolisis o un láser podría ayudar.

8.- Pérdida de memoria y concentración: dificultad para recordar y concentrarse.

- Aunque las fluctuaciones hormonales podrían causar estos síntomas, mejor hablarlo con un médico.

- Quizás fuera necesario un tratamiento para un problema médico no diagnosticado, un déficit de vitaminas, estrés, apnea del sueño o depresión.

CÓMO MEJORAR EL ESTADO ANÍMICO DE LAS MUJERES CON MENOPAUSIA

La menopausia afecta negativamente al estado anímico de las mujeres, las cuales, según el 'Estudio sobre las Percepciones y Hábitos de las Mujeres Españolas' realizado por Laboratorios Cinfa, reconocen sentirse "mal o muy mal anímicamente" en esta etapa de la vida.

   Esto se produce debido a que, tal y como ha explicado el experto médico de Cinfa,Eduardo González Zorzano, en torno a los 45 años disminuye progresivamente la función ovárica y los niveles de estrógenos, culminando en la desaparición definitiva de la menstruación, alrededor de los 50 o 51 años de edad.

   Este proceso, conocido como climaterio, provoca síntomas como sofocos, alteraciones del sueño o aumento del peso. No obstante, también se manifiesta con cambios y signos emocionales que van desde enojo, irritabilidad, angustia, tristeza o llanto fácil hasta la depresión.

   Con el fin de evitar los síntomas de la menopausia, y en el marco de la celebración del Día Mundial de la Menopausia, González Zorzano ha aportado diez claves para afrontar en las mejores condiciones posibles esta etapa de la vida:

   1.- Quiérete a ti misma. Es importante que afrontes este momento de tu vida con una actitud positiva y lo vivas como una nueva etapa en la que puedes dedicarte más tiempo a ti misma, vivir nuevas experiencias o desarrollar aficiones.

   2.- Realiza ejercicio físico moderado de manera regular. La actividad física produce importantes beneficios cardiovasculares, retrasa la aparición de trastornos y mantiene los músculos fuertes. Por tanto, intenta luchar contra el sedentarismo caminando entre media y una hora al día u opta por otras actividades aeróbicas como el baile, la natación o la gimnasia, siempre de acuerdo a tus posibilidades.

   3.- Mantén hábitos alimenticios saludables. En esta época de la vida existe una tendencia al aumento de peso y a la aparición de dolencias como la hipertensión arterial o el colesterol alto. Por este motivo, es preciso reducir el consumo de grasas y azúcares, así como aumentar el de frutas, verduras y cereales, y el de alimentos con calcio, como los lácteos. También el omega-3 es especialmente importante para la mujer a partir de los 45 años, ya que ayuda a prevenir problemas cardiovasculares y los síntomas depresivos, además de a reducir la intensidad de los sofocos.

   4.- Modera el consumo de alcohol y café. Más de dos o tres tazas de café diarias o más de dos vasos de vino al día no son recomendables. Además, así evitarás interferir en las rutinas del sueño, que durante la menopausia suelen verse afectadas ya de manera natural.

   5.- Reduce la sal en las comidas. La sal aumenta la tensión arterial, por lo que no hay que abusar de ella. Para no renunciar al sabor, puedes sazonar las comidas con apio o hierbas aromáticas.

PARA LA MENOPAUSIA: NO FUMES, CONTROLA TU TENSIÓN ARTERIAL Y NO TE AUTOMEDIQUES

   6.- Huye del tabaco. El tabaco puede adelantar el comienzo de la menopausia, por lo que hay que evitar fumar y, en la medida de lo posible, ser fumadora pasiva. Además, diversos estudios han demostrado que las mujeres que fuman tienen un mayor riesgo de padecer osteoporosis y enfermedades del corazón.

   7.- Realiza controles periódicos de tu tensión arterial, colesterol y glucosa. Estas revisiones son fundamentales para detectar a tiempo cualquier irregularidad al respecto y realizar diagnósticos precoces.

   8.- Acude a puntualmente a tus revisiones ginecológicas. Para evitar sufrir o minimizar los problemas típicos de la menopausia, es imprescindible que sigas un control ginecológico periódico. El médico valorará la severidad de los síntomas y si debes seguir algún tipo de tratamiento.

   9.- Evita la automedicación con hormonas u otros medicamentos. Este tipo de tratamientos deben ser evaluados siempre por un profesional sanitario. Además, es muy importante consultar con el médico y el farmacéutico para fomentar el cumplimiento terapéutico y realizar un seguimiento farmacológico.

   10.- Consulta a tu farmacéutico la posibilidad de tomar isoflavonas de soja. Muchos de los trastornos que afectan a la calidad de vida de las mujeres no requieren de una prescripción farmacológica. El empleo de soluciones nutricionales que contengan isoflavonas de soja y lúpulo puede ser un recurso de gran ayuda para combatir los efectos emocionales y físicos en esta etapa de la vida.