Archivo - Mujer con dolor abdominal sostiene el modelo anatómico del útero y los ovarios con patología. Enfermedades del útero y los ovarios, endometriosis, quistes ovárico. - ISTOCK - Archivo
MADRID, 15 Dic. (EUROPA PRESS) -
En el futuro, los científicos podrían usar fármacos derivados del cannabis para combatir el cáncer de ovario, según una investigación de Universidad de Khon Kaen (Tailandia). Las primeras pruebas han sorprendido incluso a quienes llevan años investigando esta enfermedad silenciosa y difícil de detectar. Aunque aún queda un largo camino por recorrer, lo que han visto promete reactivar un debate que mezcla ciencia, esperanza y la búsqueda urgente de tratamientos más eficaces y menos agresivos.
UNA LÍNEA DE INVESTIGACIÓN QUE NADIE VIO VENIR
Tal y como se publica en 'Frontiers in Pharmacology', el equipo de científicos que ha probado los efectos de dos compuestos químicos derivados del cannabis en células de cáncer de ovario ha descubierto que ambos muestran prometedores efectos anticancerígenos.
Si bien se requiere más investigación para convertir estos resultados en fármacos que puedan administrarse a las pacientes, estos hallazgos representan una importante oportunidad para desarrollar nuevas terapias eficaces para un cáncer difícil de diagnosticar y aún más difícil de tratar.
"El cáncer de ovario sigue siendo una de las neoplasias malignas ginecológicas más mortales, caracterizada por un diagnóstico tardío, altas tasas de recurrencia y limitadas opciones de tratamiento eficaces", asegura Siyao Tong, de la Universidad de Khon Kaen, autor principal del artículo. "Nuestro objetivo es encontrar fármacos alternativos que puedan mejorar la eficacia y reducir potencialmente la toxicidad, brindando así nuevas esperanzas a las pacientes que se enfrentan a esta compleja enfermedad".
ASÍ PUSIERON A PRUEBA LOS COMPUESTOS DEL CANNABIS
De todos los cánceres ginecológicos, el de ovario es el que causa la mayor mortalidad. Si bien se han logrado avances en las estrategias de tratamiento, los medicamentos disponibles no siempre son eficaces y presentan efectos secundarios considerables. Se necesitan urgentemente nuevas opciones. Dado que el CBD (cannabidiol, que no es psicoactivo) y el THC (delta-9-tetrahidrocannabinol, que sí lo es) han demostrado potencial contra otros tipos de cáncer, el equipo de investigación decidió probarlos contra células de cáncer de ovario.
Tomaron dos líneas celulares de cáncer de ovario, una sensible a los fármacos derivados del platino y otra resistente, y las expusieron a CBD, THC o ambos para comprobar si sobrevivían y se reproducían tras la exposición. Los científicos también expusieron una línea de células sanas para comprobar si los compuestos las dañaban.
Descubrieron que las células de ambas líneas cancerosas tratadas con CBD o THC formaban menos colonias y más pequeñas. Si bien ambos compuestos funcionaban para prevenir la reproducción de las células cancerosas, su combinación dio resultados particularmente buenos. Y aunque ninguno de los dos compuestos por sí solo eliminó una gran proporción de células cancerosas, la combinación de ambos resultó muy eficaz. Es posible que el THC y el CBD actúen sobre las células cancerosas de diferentes maneras y que, al usarse juntos, sus efectos se amplifiquen.
"Notablemente, el efecto inhibidor fue más pronunciado cuando el CBD y el THC se usaron en una proporción de 1:1", comenta Tong.
Ensayos adicionales demostraron que los compuestos impidieron la migración celular, lo que significa que podrían detener la propagación del cáncer de ovario a otras partes del cuerpo. Muchas pacientes mueren por metástasis, por lo que un tratamiento que prevenga la metástasis podría salvar vidas.
Ambas líneas celulares se vieron afectadas de forma similar, lo que sugiere que los compuestos podrían ser igualmente eficaces para diferentes tipos de cáncer de ovario. Los compuestos y sus combinaciones también tuvieron efectos mínimos en las células sanas, lo que sugiere que las pacientes podrían encontrar los tratamientos elaborados con ellos menos tóxicos y más tolerables que los fármacos actuales.
POR QUÉ ESTE HALLAZGO PODRÍA ABRIR UNA PUERTA INESPERADA
Para comprender el mecanismo que subyace a estos efectos anticancerígenos, los científicos analizaron las vías de señalización celular. La vía PI3K/AKT/mTOR está sobreactivada en las células de cáncer de ovario, lo que contribuye al desarrollo de tumores y a la resistencia al tratamiento. Los compuestos de CBD y THC parecieron restablecer la regulación normal de la vía, lo que podría explicar por qué las células cancerosas no pudieron reproducirse y comenzaron a morir después del tratamiento.
Sin embargo, aún queda mucho por hacer antes de que estos resultados puedan traducirse en tratamientos prácticos. Los científicos solicitan más investigaciones que permitan determinar si estos compuestos pueden utilizarse como nuevas terapias eficaces contra el cáncer de ovario y, de ser así, cómo hacerlo.
"Aunque nuestro estudio aún es preliminar, sienta las bases para futuras investigaciones sobre las posibles aplicaciones del CBD y el THC en el tratamiento del cáncer de ovario", asegura Tong. "Al confirmar su actividad anticancerígena e identificar mecanismos moleculares clave, se espera que nuestros hallazgos impulsen la investigación preclínica. Si estudios futuros confirman estos efectos, la terapia combinada de CBD y THC podría, en última instancia, contribuir al desarrollo de nuevas estrategias de tratamiento".
"Sin embargo, este estudio presenta algunas limitaciones", añade Tong. "Todos los experimentos se realizaron in vitro, por lo que los resultados podrían no reflejar plenamente la complejidad del comportamiento tumoral en organismos vivos. No incluimos modelos in vivo ni datos farmacocinéticos, cruciales para determinar si el CBD/THC puede usarse clínicamente de forma segura y eficaz.
Finalmente, las cuestiones regulatorias y legales relacionadas con la terapia con cannabinoides también podrían afectar la investigación translacional futura. Si bien los resultados son alentadores, se necesitan más estudios antes de que estos hallazgos puedan aplicarse al tratamiento de pacientes.