Una de cada diez embarazadas con gingivitis puede sufrir granuloma del embarazo

Embarazo, embarazada
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Publicado 21/11/2018 14:45:15CET

MADRID, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -

Hasta el 9,6 por ciento de las embarazadas que padecen gingivitis acaba desarrollando una lesión de la cavidad oral que se conoce como granuloma piógeno, granuloma del embarazo o épulis gravídico, una lesión benigna que aparece como una respuesta a estímulos de bajo grado de intensidad pero constantes, según se recoge en el libro electrónico de Sanitas Dental Salud bucodental y Embarazo', cuyo objetivo es ampliar la información disponible acerca de las principales complicaciones bucodentales en madres gestantes.

Según apuntan desde Sanitas, en las embarazadas, debido a los altos niveles de hormonas, se produce una respuesta exagerada a la placa bacteriana y al sarro. Son las encías las que tienden a hiperreaccionar ante las mismas bacterias de siempre. La causa de esta lesión aún no está determinada.

El granuloma, en embarazadas o no, constituye el 37 por ciento de las lesiones gingivales de pacientes de más de 30 años, señalan desde Sanitas. La incidencia de esta afección durante el embarazo es "muy elevada", y está relacionada con altos niveles de estrógeno y progesterona que se producen en ese momento en el cuerpo de la mujer. Es decir, el granuloma no solo aparece en embarazadas aunque les afecta de forma frecuente.

"Es importante que las mujeres que deseen quedarse embarazadas acudan al odontólogo para confirmar que sus encías se encuentran en perfecto estado. Gingivitis o periodontitis no tratadas se agravan durante el embarazo y el granuloma piógeno puede aparecer con mayor facilidad. Lo más importante es la prevención, ya que asegura la salud gingival de la gestante", afirma Manuela Escorial, odontóloga de la Dirección Asistencial de Sanitas Dental.

El granuloma del embarazo suele aparecer al principio del primer trimestre, momento que registra el mayor incremento de los niveles de hormonas gestacionales. Es más frecuente en el maxilar superior, a nivel de la encía y entre los dientes anteriores del maxilar, aunque también se puede encontrar en labios, lengua, mucosa yugal, mucosa alveolar edéntula y el paladar.

A pesar de su redundante denominación, la experta señala que el granuloma del embarazo es indoloro, desaparece tras el parto y no suele invadir el hueso, aunque sí puede tener complicaciones si se localiza en una zona expuesta a la masticación. En estos casos, es frecuente que llegue a ulcerarse y necrosarse, por lo que es necesaria una intervención quirúrgica. "De manera previa a la extirpación de la lesión es imprescindible realizar terapia periodontal para controlar la inflamación", explica Escorial.

En cualquier caso, puntualiza es recomendable aplazar la intervención periodontal hasta después del parto, a no ser que el granuloma dificulte la ingesta de alimentos de la madre o produzca molestias de forma recurrente, como sangrado abundante. Cuando esto sucede, apunta que el segundo trimestre de gestación es el momento más seguro para realizar una intervención de estas características.

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