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MADRID, 9 Mar. (EUROPA PRESS) -
Un nuevo ensayo clínico exploratorio sugiere que el litio oral en dosis bajas podría ralentizar el deterioro de la memoria verbal en adultos mayores con deterioro cognitivo leve, especialmente en quienes presentan signos de beta amiloide, un biomarcador del Alzheimer. Aunque los resultados aún no son definitivos, el estudio ofrece indicios prometedores.
LITIO: UN POSIBLE ALIADO CONTRA LA PÉRDIDA DE MEMORIA
El litio, un tratamiento para el trastorno bipolar que se utiliza desde hace décadas, puede tener posibles beneficios neuroprotectores más allá de la estabilización del estado de ánimo, según un ensayo clínico exploratorio de la Universidad de Pittsburgh (Estados Unidos).
El trabajo, publicado 'JAMA Neurology' sugiere que el litio oral en dosis bajas puede ayudar a retardar el deterioro de la memoria verbal, o la capacidad de recordar y evocar palabras y oraciones, en adultos mayores con deterioro cognitivo leve, particularmente entre aquellos con evidencia de beta amiloide, uno de los biomarcadores distintivos de la enfermedad de Alzheimer.
En un estudio previo, los investigadores ya observaron que los adultos mayores con trastorno bipolar que toman litio a largo plazo tienden a mostrar marcadores de una mejor integridad cerebral. El nuevo trabajo trata de analizar si esos aparentes efectos neuroprotectores podrían extenderse más allá de los trastornos del estado de ánimo y si es posible probarlo rigurosamente en un ensayo clínico prospectivo.
Para responder a esta pregunta, el equipo de investigación incluyó a expertos en imágenes cerebrales avanzadas y biomarcadores de vanguardia para el Alzheimer. El ensayo de dos años, finalizado en agosto de 2024, incluyó a adultos mayores de 60 años con deterioro cognitivo leve y los asignó aleatoriamente a recibir una dosis baja de litio o un placebo. Posteriormente, los investigadores realizaron un seguimiento anual de los participantes mediante pruebas cognitivas detalladas, imágenes cerebrales de alta resolución y evaluaciones de biomarcadores.
CÓMO EL LITIO PODRÍA RALENTIZAR EL DETERIORO COGNITIVO
Durante los dos años del estudio, los participantes que recibieron litio mostraron un deterioro más lento en una prueba sensible de memoria verbal, un dominio cognitivo que se deteriora en las primeras etapas de la enfermedad de Alzheimer. Si bien los resultados no fueron definitivos, el estudio mostró indicios particularmente alentadores en cuanto a la memoria verbal.
Los análisis de imágenes cerebrales mostraron que el hipocampo, una región crucial para la memoria, se redujo con el tiempo tanto en el grupo de litio como en el de placebo. Aunque la diferencia general entre los grupos no alcanzó la significación estadística, los análisis exploratorios sugirieron mayores efectos protectores entre los participantes con beta amiloide positiva, lo que apunta a una posible señal biológica que merece la pena investigar.
Es importante destacar que el estudio confirmó que el litio en dosis bajas era seguro y bien tolerado en adultos mayores cuando se los controlaba cuidadosamente, lo que aborda una preocupación importante sobre las pruebas del medicamento en poblaciones que envejecen.
"La clave es que el litio no restaura la memoria perdida. Lo que parece hacer, si la señal se mantiene, es ralentizar el deterioro. Esta distinción es fundamental al diseñar ensayos e interpretar los resultados", enfatizan los investigadores.
Cuando se inició el ensayo hace casi una década, aún no se disponía de pruebas de sangre para la patología del Alzheimer. Por lo tanto, se inscribió a los participantes basándose únicamente en los síntomas clínicos, y solo un subgrupo resultó ser positivo para amiloide, una limitación que podría haber reducido la capacidad del estudio para detectar efectos más fuertes.
Los investigadores buscan ahora apoyo para un ensayo clínico más amplio y definitivo basado en los hallazgos del estudio piloto. La siguiente fase utilizaría biomarcadores sanguíneos para identificar a los individuos con mayor probabilidad de beneficiarse e incluiría suficientes participantes para determinar si el litio puede retrasar significativamente los cambios cognitivos y neurodegenerativos asociados con la enfermedad de Alzheimer.