Ventajas de una dieta texturizada para los mayores

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PIXABAY / SABINEVANERP - Archivo
Publicado 28/02/2019 17:20:27CET

MADRID, 28 Feb. (EUROPA PRESS) -

Diversas patologías, como cánceres de boca, cuello y pulmón o enfermedades cardiovasculares y metabólicas pueden ocasionar problemas a la hora de ingerir y tragar alimentos, lo que se denomina disfagia. Estas dificultades son muy habituales entre las personas mayores.

La disfagia o deterioro de la deglución es una dificultad para tragar que entorpece el paso de los alimentos líquidos y/o sólidos desde la boca hasta el estómago, según la Sociedad Española de Medicina Interna. Tiene una incidencia de entre el 50 y el 65 por ciento de los pacientes, según estudios citados por la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.

Sin embargo, las técnicas texturización pueden hacer que las personas con problemas de disfagia puedan disfrutar de las comidas sin perder ningún nutriente esencial en el proceso, según Sanitas Mayores.

La texturización, que dota a los alimentos de mayor consistencia, lo que facilita su ingesta, hace más atractivos los platos y, en consecuencia, mejora la salud nutricional y emocional de los mayores. Puede modificar recetas tradicionales, lo que permite a las personas mayores con problemas de deglución comer lo mismo que el resto de comensales y no sentirse desplazados por ello. Otras ventajas de la texturización, según Sanitas son las siguientes.

1. "Las personas con problemas para masticar y tragar pueden no ser capaces de ingerir alimentos con su consistencia habitual y necesitan que estos estén triturados, lo que los hace mucho menos atractivos", ha explicado la dietista-nutricionista de Sanitas Mayores, Julia Suñé.

"Con la texturización, en cambio, se pueden preservar los colores, los sabores y los olores originales, y así aumenta significativamente el grado de satisfacción ante la comida", ha agregado.

2. Emplear métodos de texturización hace que las comidas sean gastronómicamente apetecibles, ya que esta técnica, a la vez que ofrece una textura suave y homogénea, permite combinar varios alimentos.

Así, "podemos ofrecer a nuestros mayores comidas variadas y elaboradas con ingredientes naturales, redundando en un mejor estado nutricional y emocional", según la nutricionista.

3. Es importante que "la alimentación de la persona que precisa una textura modificada sea lo más parecida posible a la alimentación que la persona llevaba antes y, además, si puede ser, que coma lo mismo que el resto de la familia o comensales con quien comparta mesa", sostiene Suñé.

De este modo, no se sienten desplazados por tener que comer distinto y no solo mejora su estado nutricional, sino también el emocional.

4. Trabajar con los emplatados es fundamental, ya que conseguir platos visualmente apetecibles estimula el apetito. "Esto se puede hacer mediante la introducción de todo tipo de aderezos, como aceites, salsas o vinagretas de colores, dando aroma, sabor y un toque de decoración en los platos, lo que mejora la presentación. No obstante, "siempre hay que respetar la forma y consistencia adecuada de los alimentos", ha concluido la nutricionista.