Archivo - Una mayor frecuencia de microdespertares nocturnos en el sueño podría asociarse a más riesgo genético de tener Alzheimer - ISTOCK - Archivo
MADRID, 17 Ago. (EUROPA PRESS) -
Investigadores de la Universidad de Lieja (Bélgica) han realizado un estudio que ha mostrado que una mayor frecuencia de microdespertares nocturnos durante el sueño podría asociarse a un mayor riesgo genético de desarrollar Alzheimer.
Publicada en la revista especializada 'Sleep', y con el apoyo de la Fundación Stop Alzheimer's, esta investigación llevada a cabo por el polo de investigación GIGA Neurosciences ha llegado a la conclusión de que el sueño podría ayudar a identificar en una etapa más temprana a las personas con probabilidad de tener esta enfermedad.
A este punto han llegado tras analizar los patrones de sueño de más de 500 personas sanas. Entre ellas, los ciudadanos de mediana edad han presentado esta vinculación, la cual no se ha apreciado en adultos jóvenes, por lo que han insistido en que "el estudio del sueño podría, a largo plazo, contribuir a la identificación temprana de individuos vulnerables".
"¿Qué ocurriría si ciertos síntomas de la enfermedad se manifestaran sutilmente durante el sueño, mucho antes de que aparezcan los primeros problemas de memoria?", es la pregunta que se han realizado y lo que ha motivado explorar esta línea de investigación, y es que la relación entre los trastornos del sueño y las enfermedades neurodegenerativas llevan años estudiándose.
De este modo, y dado que el Alzheimer no es ni puramente hereditario ni totalmente independiente de los genes, han calculado el riesgo poligénico -valor que resume la influencia combinada de los genes en la probabilidad de desarrollar una patología determinada- en los participantes en este trabajo. Con ello, han comprobado que el riesgo poligénico es bajo y no permite predecir quién desarrollará la enfermedad pero, utilizando esta estimación de riesgo, han buscado correlaciones con las características del sueño de las personas analizadas.
BREVES PERIODOS DE ACTIVIDAD CEREBRAL QUE NO DESPIERTAN A LA PERSONA
Así, los autores han asegurado que el riesgo genético de desarrollar Alzheimer "está vinculado a la frecuencia de los microdespertares nocturnos", que son breves periodos de actividad cerebral que no despiertan completamente a la persona que duerme, pero que pueden alterar el ciclo del sueño. "Entre los participantes de mayor edad, los microdespertares más frecuentes se asocian con un mayor riesgo genético, a pesar de que aún son relativamente jóvenes y no muestran signos de la enfermedad", han resumido.
"Estos microdespertares no son, por lo tanto, insignificantes", ha subrayado el miembro de GIGA Neurosciences, Puneet Talwar, quien ha añadido que "ciertos perfiles podrían promover la acumulación de proteínas implicadas en la enfermedad de Alzheimer y estar asociados con una mayor vulnerabilidad".
Además, el director de Investigación del Fondo para la Investigación Científica (FNRS, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Lieja, Gilles Vandewalle, se ha referido al locus cerúleo, que es una región ubicada en el tronco encefálico y que participa en la vigilia, la atención y la regulación del sueño. Esta "es difícil de observar, pero parece desempeñar un papel en los mecanismos iniciales vinculados a la enfermedad", ha explicado.
Con todo, ha manifestado que el sueño "podría convertirse en un marcador accesible para la identificación temprana de individuos vulnerables". Mientras, otra vía es mejorar la calidad del sueño para intentar prevenir o ralentizar la progresión de la enfermedad en individuos genéticamente predispuestos, y es que "el sueño no solo es un indicador de salud, sino también una palanca potencial para la intervención", ha indicado, por su parte, la integrante de la Fundación Stop Alzheimer's, Lucie Leroux.