Publicado 18/05/2016 18:06CET

El 'tai-chi' puede aliviar el dolor de la artrosis de rodilla

Tai-chi
FLICKR/BRIAN ROBINSON

   NUEVA YORK, 18 May. (Reuters/EP) -

   Investigadores del Centro Médico Tufts de Boston, en Estados Unidos, han descubierto que practicar 'tai-chi' puede resultar igual de efectivo que la fisioterapia convencional para aliviar el dolor de las personas que sufren una artrosis de rodilla, según los datos publicados en la revista 'Annals of Internal Medicine'.

   La artrosis de rodilla es la principal causa de dolor y discapacidad en personas mayores y se produce cuando el cartílago de los extremos de los huesos se desgasta. Aunque no tiene cura, los medicamentos antiinflamatorios y la fisioterapia suelen utilizarse para aliviar el dolor y mejorar la movilidad de la articulación.

   Los autores querían ver si el 'tai-chi', gracias a que combina una respiración profunda y lenta con movimientos fluidos, podía ser igual de eficaz que la fisioterapia y, para ello, reclutaron a unos 200 pacientes a los que dividieron al azar para que durante tres meses se sometieran a una u otra alternativa.

   Ambos grupos experimentaron reducciones similares del dolor tras estas sesiones y un año después de las mismas, pero en el grupo del 'tai-chi' vieron que también había mayores tasas de bienestar y salud mental que quienes recibieron fisioterapia.

   Unos resultados que justificarían la mayor demanda de clases de 'tai-chi' que se ha observado en Estados Unidos para resolver problemas del aparato locomotor y de salud mental, según ha destacado Chenchen Wang, director del Centro de Medicina Alternativa de Tufts que ha dirigido la investigación.

DOS SESIONES DE UNA HORA A LA SEMANA

   Los participantes del grupo de 'tai-chi' fueron a clases de una hora dos veces por semana y los otros recibieron sesiones de media hora de fisioterapia y se les pidió que siguieran haciendo ejercicios en casa al menos cuatro veces por semana. La mayoría fueron a al menos la mitad de las sesiones programadas.

   Con unos 60 años de media, la mayoría presentaban sobrepreso u obesidad y llevaban unos ocho años de media con la artrosis. Los autores reconocen que como los pacientes sabían qué tratamiento que recibían es probable que los conocimientos sobre ambas terapias pueden haber influido en la reducción de los síntomas.

   Asimismo, el hecho de que el estudio se llevara a cabo en un único centro médico hace difícil saber si los datos pueden extrapolarse. No obstante, añade Romy Lauche, de la Universidad Tecnológica de Sidney (Australia) que no ha participado en el estudio, es evidente que parece ofrecer cierto alivio "sin tener que ir a fisioterapia ni los efectos secundarios de los medicamentos".

   La clave puede estar en los movimientos controlados que caracteriza esta disciplina oriental que, según Jean-Miche Brismee, de la Universidad de Texas en Lubbock (Estados Unidos), que pueden ser buenos para las articulaciones y permiten que el líquido se mueva por los cartílagos.