La psicóloga sanitaria especializada en imagen corporal, Joana Pla, ofrece la conferencia 'Emociones, imagen corporal y aceptación en el envejecimiento' como parte de la programación de los cursos de verano de la Universidad Pablo de Olavide en Carmona - UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE
CARMONA (SEVILLA), 10 (EUROPA PRESS)
La psicóloga sanitaria especialista en imagen corporal, Joana Pla, ha pedido "naturalizar los cambios de imagen que sufre el cuerpo a causa de la vejez", ya que forman parte "de un proceso de ajuste natural". Así pues, Pla ha defendido que la imagen corporal "no es estática y que sufre cambios a lo largo del tiempo" a la vez que ha reclamado "una perspectiva más funcional de nuestro cuerpo y que no se base solamente en la estética".
Pla ha ofrecido la conferencia 'Emociones, imagen corporal y aceptación en el envejecimiento', dentro de la 13ª edición del curso 'Alimentación, movimiento y bienestar: claves para un envejecimiento saludable', que forma parte de los cursos de verano de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) en su sede de Carmona (Rosario Valpuesta). En declaraciones a Europa Press, la psicóloga ha insistido en que es necesario "un cambio de prisma" para "dejar de ocultar el envejecimiento" en pro de campañas "que pretenden instaurar un ideal de estética y cuerpo que ya no es posible en esta etapa vital".
"La imagen corporal no desaparece con el envejecimiento, sino que se adapta a otros estándares", ha afirmado Pla, indicando que el objetivo de su conferencia ha sido "visibilizar la vejez como un proceso natural del que nadie puede escapar". Es por ello que los retos actuales en este ámbito pasan por "contrarrestar ciertas modas que pretenden que la imagen corporal permanezca congelada", ya que esto es "imposible y acaba generando frustración en muchas personas".
De esta forma, ha rechazado "todo aquello que se nos está vendiendo para el antienvejecimiento, con suplementos, intervenciones estéticas, niveles altos de actividad física o alimentación" puesto que "son elementos que pueden afectar a la población más vulnerable, que no está al alcance de dichos estándares fijados", ha expresado.
A continuación, Pla ha destacado que son los más vulnerables, como las personas mayores, los que se ven interpelados "por esa necesidad que las industrias determinan como carencias en materia de estética" y que este sector de la población está dispuesta a recuperar. "A mí me gustaría volver a tener el cuerpo que tenía a los 30 años, me gustaría volver a entrar en ese vestido o talla y ya no es así", ha añadido. No obstante, ha indicado que "también existe un estigma o características sociales" que pueden influir en las presiones estéticas, como "un afán de perfección que me persigue desde la adolescencia" y que las personas mayores arrastran hasta la vejez.
Para gestionar esta etapa vital, Pla ha asegurado que el valor más importante "es el sentimiento de conectar valores y sentirse cerca de otras personas". De esta manera, ha reivindicado "la importancia de las relaciones familiares" para buscar "nuevas funcionalidades en ese cuerpo e imagen corporal". "¿Desde qué lugar me estoy relacionando con mi entorno y conmigo misma en esta etapa de mi vida?", ha reflexionado la psicóloga, pidiendo "ampliar el poco más allá de la apariencia y lo estético y redirigiendo la mirada a lo que me haga feliz".
Puesto que, como Pla ha expresado, la vejez implica además "la lucha contra el edadismo" porque "parece que existe un momento en el que dejas de existir". La experta se ha referido de forma concreta a este fenómeno en el entorno femenino argumentando que "la mujer parece desaparecer e incluso se dice que pierde algunas funciones, como la sexualidad". De hecho, ha manifestado que "existe un enfoque a sentir que con la vejez femenina, se pierde la mujer en sí y también con ello su identidad", un motivo que ha atribuido al "trato de las mujeres como si se tratasen de un objeto, en lugar de poner el foco en que son personas".
Al hilo, ha explicado que estos comportamientos reducen a la mujer "a un objeto que puede ser poseído y que, por tanto, tiene que satisfacer ciertas necesidades" para ser aceptable. Por ende, Pla ha demandado "poner el foco en algo totalmente distinto" como lo es "un ser humano en cuya naturaleza está el cambio", así como "establecer mi propio criterio" ante cuestiones como la imagen corporal. "El trabajo del psicólogo tiene pendiente el empoderamiento femenino en estas áreas, desmontando mitos y creencias y añadir la autocompasión".
"La vejez no significa pérdidas de capacidades, sino un reajuste de la realidad del cuerpo", ha recordado, así como ha insistido en que existen beneficios como "la madurez, la regulación emocional, la asertividad, la capacidad para marcas límites, el disfrute de la vida personal o la habilidad sexual" que pueden desarrollarse durante esta etapa. Sin embargo, Pla ha admitido que los mayores problemas en esta población se basan "en la autoestima, en relación a la imagen corporal" y que tampoco se limitan a las personas mayores sino que "estamos hablando de que a partir de los 40 o 50 años ya hay mujeres que se empiezan a considerar viejas".
Por otra parte, Pla ha solicitado "una nueva forma de entender nuestros cuerpos", reivindicando el "derecho a expresar mis necesidades y sentirme mal", en lugar de ocultar problemas, como los asociados a la imagen corporal. Del mismo modo, ha aplaudido la labor que 'influencers' y divulgadores realizan en redes sociales puesto que "se exponen a ellos mismos en una labor brutal y valiente", ya que "están poniendo límites a las modas que premian lo estético antes que el bienestar personal". "Es necesario disponer de referentes muy valientes porque son los que dan la cara y se exponen a una gran cantidad de críticas diariamente".
Para concluir, se ha dirigido a los profesionales sanitarios y sociales que trabajan "en primera persona estos casos" y les ha pedido "revisar la relación que estamos manteniendo con nosotros mismos y con nuestro cuerpo para ser útiles y referentes". Es por ello que Pla ha instado a "hacer un poco de mirada autocrítica" para adaptar su labor profesional dentro de la consulta y así "proporcionar herramientas a las personas que piden ayuda".