Archivo - Podólogos advierten de las diez lesiones de los pies que se disparan en primavera: del dolor de talón a uñas encarnadas - COLEGIO DE PODOLOGÍA DE LA COMUNITAT VALENCIANA
VALÈNCIA 25 Ago. (EUROPA PRESS) -
El Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunitat Valenciana (ICOPCV) ha advertido de que la onicogrifosis es una patología de las uñas que puede tardar en tratarse y puede ser "altamente incapacitante" en algunos casos. Se trata de una patología ungueal que provoca un engrosamiento exagerado, una curvatura anormal y les da un aspecto similar a un cuerno o garra. El 47 por ciento de los mayores de 75 años la sufre.
Según ha informado la entidad colegial en un comunicado, esta enfermedad afecta principalmente a las uñas de los pies, especialmente al dedo gordo, y es muy frecuente en personas de edad avanzada, con patologías como problemas vasculares o por la diabetes. Se estima que las personas de entre 60 y 65 años tienen una prevalencia entre el 11% y el 20%, pero aumenta "considerablemente" a un 47% a partir de los 75 años.
"Durante el invierno los pies van tapados con el calzado cerrado. Al estar ocultos, incentiva que los cuidados que se les dan sean menores. Esto propicia en las uñas la onicogrifosis y puede ser muy dolorosa por la presión del grosor de la uña y el calzado. En algunos casos genera heridas en los dedos laterales e, incluso, infecciones", ha afirmado Jorge Escoto, podólogo y miembro de la junta directiva del ICOPCV.
Como han resaltado los podólogos, la causa de la patología es "muy diversa": puede originarse por traumatismos de repetición, contusiones, envejecimiento, uso de un calzado inapropiado, infecciones fúngicas o bacterianas así como por enfermedades vasculares, diabetes o psoriasis, entre otras.
Desde el ICOPCV se ha señalado que el aspecto de las uñas con onicogrifosis es de grosor "inusual, extremadamente dura, difícil de cortar y con una coloración opaca, amarillenta o marrón con estrías".
"El tratamiento principal consiste en que periódicamente el podólogo realice una quiropodia para rebajar el grosor y cortar la uña de forma segura. A nivel preventivo consiste en la utilización de calzado apropiado, higiene e hidratación diaria. Y, en casos severos, la opción es un tratamiento quirúrgico, procediendo a la extirpación de la uña y la destrucción de la matriz (matricectomía) para evitar que vuelva a crecer afectada, ya que su aspecto, además de ser estéticamente desagradable, puede ser funcionalmente limitante, por lo que el cuidado constante es fundamental", ha incidido.
Desde el ICOPCV subrayan la importancia de asegurarse de estar en manos de un profesional de la Podología, una disciplina sanitaria que no forma parte de la cartera de servicios del Sistema Público de Salud de Generalitat Valenciana, y comprobar que dispone de número de registro sanitario y que el podólogo está colegiado para evitar casos de intrusismo.