Archivo - Paciente con demencia atendido por una cuidadora. - PHOTODJO/ISTOCK - Archivo
MADRID, 7 Jul. (EUROPA PRESS) -
Un nuevo estudio de Virginia Tech (Estados Unidos) sugiere que los patrones de pensamiento negativo repetitivo explican cómo la ansiedad se convierte en un estrés más profundo para los cuidadores de personas que viven con demencia, y que el entrenamiento en atención plena puede ayudar a identificar e interrumpir esa progresión.
El estudio, publicado en 'The Gerontologist', destaca la rumiación como una vía cognitiva que permite que la ansiedad se convierta en un estrés psicológico más profundo entre los cuidadores de veteranos con demencia. Los investigadores también descubrieron que las prácticas de atención plena, especialmente si se introducen a tiempo, pueden ayudar a estos cuidadores a identificar y gestionar su estrés antes de que se agrave y comience la rumiación.
"Nuestra hipótesis se centraba en la rumiación: ese hábito mental de revivir las preocupaciones, repasando los mismos momentos difíciles una y otra vez sin encontrar una solución", explica Tina Savla, profesora de desarrollo humano y ciencias de la familia y autora principal del estudio.
"Queríamos saber dos cosas: primero, si la rumiación es el puente cognitivo que lleva la ansiedad a un malestar más profundo, y segundo, si capacitar a los cuidadores en mindfulness modifica el funcionamiento de ese puente", afirma.
Más allá de la asistencia práctica diaria, los cuidadores de personas con demencia suelen lidiar con comportamientos impredecibles y el deterioro progresivo de sus seres queridos, al tiempo que afrontan las repercusiones personales de cuidar a alguien con esta enfermedad progresiva e incurable.
Los investigadores señalaron que, si bien la ansiedad y los altos niveles de estrés están bien documentados entre estos cuidadores, se sabe menos sobre los procesos que pueden hacer que esos sentimientos progresen hacia un malestar psicológico más profundo y sobre las maneras de detener esa progresión desde el principio.
Este estudio, dirigido por Savla en colaboración con profesionales clínicos del Sistema de Atención Médica para Veteranos de Salem, Virginia, reclutó a 133 cuidadores de veteranos con demencia a través del sistema del Departamento de Asuntos de Veteranos y clínicas de atención primaria. Todos los cuidadores habían reportado previamente una carga de cuidados y ansiedad de moderada a grave.
Posteriormente, los cuidadores fueron divididos en dos programas de intervención basados ??en la evidencia: Práctica de Conciencia, Aceptación y Compasión en el Cuidado y Recursos para Mejorar la Salud de Todos los Cuidadores, para medir si los participantes experimentaban ansiedad posterior a la intervención tras completar cualquiera de los programas.
Este último programa se centra en la resolución de problemas, la reestructuración del pensamiento negativo y la aceptación, mientras que el primero integra ejercicios de atención plena para ayudar a controlar el estrés y trabajar con el pensamiento rumiante.
"Los cuidadores de veteranos con demencia son, en muchos sentidos, una ventana a la labor de cuidado en su máxima expresión. Esta población nos permitió observar, en un sistema de salud real con familias sometidas a una presión constante, cómo la ansiedad alimenta esos ciclos de pensamiento repetitivos y cómo esos ciclos se relacionan con la depresión y el estrés", agrega Savla, quien también es miembro del cuerpo docente del Centro de Gerontología.
Ambos grupos participaron en cuatro sesiones que proporcionaron habilidades de manejo del estrés basadas en la evidencia y apoyo que varió según el programa de intervención. Posteriormente, los investigadores examinaron si la ansiedad posterior a la intervención se convertía en conductas de rumiación, lo que llevaba a los cuidadores a sentirse abrumados y experimentar síntomas depresivos y una mayor carga de cuidado.
Los investigadores aseguran que los hallazgos sugieren que los profesionales sanitarios quizás deban ir más allá de los métodos tradicionales de apoyo a los cuidadores. Las prácticas de evaluación actuales miden las horas de cuidado y la gravedad de la demencia de los familiares, pero no el estrés diario ni el bienestar del cuidador. Al incorporar preguntas de evaluación específicas para cuidadores que capturen el estrés y la rumiación diarios, los profesionales sanitarios podrían identificar a los cuidadores en riesgo con mayor antelación, cuando el apoyo puede ser más beneficioso.
"Algunos grupos con ansiedad pueden beneficiarse de una intervención, pero otros quizás no. Debemos considerar el contexto completo de cada cuidador y brindar apoyo de manera personalizada", agrega Nahyun Kim, estudiante de doctorado en desarrollo humano y ciencias de la familia y coautora del estudio.
En adelante, los investigadores desean realizar un seguimiento más exhaustivo de estos cuidadores a lo largo del tiempo y ampliar el estudio para analizar a diversos cuidadores de personas con demencia. Los participantes de este estudio fueron principalmente mujeres blancas que cuidaban a sus cónyuges dentro del sistema local de atención médica para veteranos, lo que limitó la representación general de los contextos culturales, de género y socioeconómicos de los cuidadores de personas con demencia.
Los investigadores creen que, al examinar una muestra más amplia de participantes, podrían comprender mejor cómo estos contextos impactan a los cuidadores de personas con demencia, lo que les ayudaría a identificar el apoyo y los recursos adecuados. Sin embargo, señalan que estos programas de intervención y habilidades no pueden resolver por sí solos la carga del cuidador, la ansiedad, la rumiación y los síntomas depresivos.
"El verdadero futuro de este trabajo reside en combinar herramientas psicológicas con medidas de alivio estructurales", concluye Savla. "Se necesitan mayores beneficios de respiro, políticas de licencia para cuidadores, capacitación para cuidadores cubierta por Medicare y modelos integrales como el Programa de Atención Integral para Personas Mayores, que integran la atención médica, social y de larga duración en un único plan personalizado para las familias".