Publicado 02/03/2020 7:53:35 +01:00CET

Nuevas recomendaciones para tratar el dolor crónico en mayores

Persona mayor con osteoporosis
Persona mayor con osteoporosis - GEDEON RICHTER - Archivo

   MADRID, 2 Mar. (EUROPA PRESS) -

   El control del dolor crónico en personas mayores se puede optimizar de forma segura con un plan que equilibre los riesgos y beneficios de los tratamientos, según un comentario en la revista 'Mayo Clinic Proceedings', que indica que el tratamiento se logra mejor cuando se utilizan estrategias farmacológicas y terapias no farmacológicas al mismo tiempo.

   El dolor crónico afecta a una gran proporción de los adultos mayores y la mayoría de los residentes de atención a largo plazo. Controlarlo de manera efectiva es esencial pero complejo y se ha complicado aun más por la preocupación sobre el abuso de opioides.

   "El dolor crónico es muy común en los adultos mayores, y a menudo se asocia con otros problemas, como depresión, insomnio, aislamiento social y mala calidad de vida", explica Brandon Verdoorn, geriatra e internista de Mayo Clinic--. Si bien generalmente no es curable, se puede manejar con un enfoque sistemático que comienza con una evaluación exhaustiva del dolor basada en la función seguida de reconocimiento y tratamiento de las afecciones que contribuyen".

   A continuación, el énfasis debe estar en las estrategias iniciales de bajo riesgo para abordar el dolor, que generalmente incluyen opciones no invasivas y no farmacológicas, añade el doctor Verdoorn, coautor del comentario junto a Christina Y. Chen, también geriatra e internista de la Clínica Mayo. "Prácticamente todos los pacientes pueden beneficiarse de estas opciones de bajo riesgo", asegura.

   "Algunos pueden preguntarse si los medicamentos para el dolor pueden usarse de manera segura en adultos mayores --continúa la doctora Chen--. Esta es una pregunta oportuna, dada la crisis de opioides. Aunque muchos medicamentos utilizados para controlar el dolor crónico pueden tener impactos adversos sustanciales, es importante tener en cuenta que los adultos mayores también se ven afectados por una epidemia de dolor".

   Por ello, a su juicio, "con el uso prudente, estos medicamentos, incluidos los opioides, son herramientas importantes para abordar el dolor crónico, que en última instancia afecta la función y la independencia de uno".

   Los investigadores ofrecen un marco práctico paso a paso que puede ayudar a los proveedores que tratan a pacientes adultos mayores con dolor crónico. Así, recomiendan comenzar con una evaluación exhaustiva del dolor, centrándose en la función relacionada con el dolor, abordando también las afecciones asociadas, como la depresión y el insomnio, al mismo tiempo.

   A la hora de comenzar el tratamiento, aconsejan estrategias de manejo del dolor de bajo riesgo, incluidos métodos sin medicamentos que involucren activamente al paciente en su propia mejora, y dejar las estrategias de mayor riesgo, a menudo farmacológicas, con precaución, cuando sea necesario. Y después recomiendan volver a evaluar con frecuencia y suspenda los tratamientos ineficaces.

   Los doctores Chen y Verdoorn también disipan algunas creencias comúnmente mantenidas, e inexactas o engañosas, sobre los efectos de los analgésicos en los adultos mayores, como que los opioides causan delirio y caídas.

   "A pesar de la sabiduría convencional, la idea de que los opioides causan caídas no está respaldada por la evidencia actual", asegura Verdoorn, aunque los opioides parecen aumentar el riesgo de fractura cuando ocurre una caída. Esto puede afectar la estrategia de manejo del dolor para pacientes que han tenido caídas o están en riesgo de caerse.

   "Aunque los elementos de nuestro marco no son nuevos, no han sido conceptualizados previamente de esta manera hasta donde sabemos --explica Chen--. La intención es proporcionar una herramienta útil en el consultorio para ayudar a guiar el manejo del dolor crónico. Con un enfoque cuidadoso y sistemático, el manejo del dolor puede optimizarse de manera segura para los adultos mayores".