Los mayores con anemia tienen mayor riesgo de muerte tras un ictus

Mayor hospitalizado bebe agua
HOSPITAL UNIVERSITARIO DE BELLVITGE
Actualizado 21/12/2016 13:46:01 CET

   MADRID, 26 Ago. (EUROPA PRESS) -

   La anemia puede estar relacionada con un mayor riesgo de muerte en los adultos mayores que han sufrido un ictus, según un nuevo estudio publicado en 'Journal of the American Heart Association', de la Asociación Americana del Corazón.

   La anemia es común en pacientes que han padecido un accidente cerebrovascular agudo. Tanto la anemia como la disminución de los niveles de hemoglobina --que transporta oxígeno por todo el cuerpo-- también son comunes en las personas mayores, explica Phyo Myint, autor principal del estudio y profesor de Medicina de Envejecimiento de la Universidad de Aberdeen, en Escocia (Reino Unido).

   Los investigadores examinaron datos de 8.013 pacientes de hospitales, con un promedio de edad de 77 años, ingresados con un ictus agudo entre 2003 y 2015. Evaluaron el impacto de los niveles de hemoglobina y anemia sobre la muerte en diferentes momentos de hasta un año después del accidente cerebrovascular.

   Así, encontraron que la anemia estaba presente en aproximadamente una cuarta parte de los pacientes con accidente cerebrovascular en el momento de la hospitalización y se asoció con un mayor riesgo de muerte hasta un año después del accidente cerebrovascular.

   Además, los niveles elevados de hemoglobina se asociaron con peores resultados y un mayor riesgo de muerte, sobre todo durante el primer mes después del accidente cerebrovascular, es decir, los niveles altos o bajos de hemoglobina podrían estar asociados con un mayor riesgo de muerte después del accidente cerebrovascular.

   "Encontramos que la probabilidad de morir a causa de un accidente cerebrovascular isquémico es aproximadamente dos veces mayor en las personas con anemia en comparación con aquellos que no la presentaban, y el riesgo de muerte por accidente cerebrovascular hemorrágico es aproximadamente 1,5 veces más alto --ha revelado Myint--. Con lo que el pronóstico sería mucho más pobre si alguien llega con accidente cerebrovascular y es anémico".

   Además del Registro Regional de Reino Unido de ictus, los investigadores revisaron sistemáticamente la literatura relevante publicada hasta la fecha. Se utilizaron 20 estudios previos para llevar a cabo un estudio más amplio mediante la recopilación de datos de una amplia gama de países, lo que elevó la población de estudio a 29.943 pacientes con accidente cerebrovascular.

   Los investigadores defienden que el estudio incide en el impacto de la anemia en los resultados del ictus y la necesidad de una mayor concienciación e intervenciones en pacientes con accidente cerebrovascular que también tengan anemia.

   "Un ejemplo de una intervención podría ser el tratamiento de las causas subyacentes de la anemia, como la deficiencia de hierro, que es común en este grupo de edad --sugiere Raphae Barlas, co-autor y estudiante de medicina en la Universidad de Aberdeen, que lleva a cabo el proyecto como una investigación de verano como becario del programa--. A medida que el estudio ha demostrado de forma convincente que la anemia empeora el pronóstico es muy importante identificar a los pacientes en situación de riesgo y optimizar la gestión".