Archivo - Demencia, Alzheimer - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / WILDPIXEL - Archivo
MADRID, 18 Feb. (EUROPA PRESS) -
La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia y afecta a aproximadamente 57 millones de personas en todo el mundo. La exposición a la contaminación atmosférica es un factor de riesgo conocido para la enfermedad de Alzheimer y para varias enfermedades crónicas comunes, como la hipertensión, los accidentes cerebrovasculares y la depresión.
Estas enfermedades crónicas también están relacionadas con la enfermedad de Alzheimer, pero hasta ahora no estaba claro si la contaminación atmosférica causa estas enfermedades crónicas, que a su vez conducen a la demencia, o si estas enfermedades podrían amplificar los efectos de la contaminación atmosférica en la salud cerebral.
Las personas con mayor exposición a la contaminación del aire enfrentan un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer, según un nuevo estudio de la Universidad Emory, EEUU,y colaboradores, publicado en la revista de acceso abierto 'PLOS Medicine'.
CUANDO EL RIESGO DE ALZHEIMER TAMBIÉN VIENE DEL AIRE QUE RESPIRAMOS
Un equipo de la Universidad Emory estudió a más de 27,8 millones de beneficiarios de Medicare en EEUU, mayores de 65 años, entre 2000 y 2018. Los investigadores analizaron el nivel de exposición a la contaminación atmosférica de las personas y si desarrollaron la enfermedad de Alzheimer, a la vez que destacaron el papel de otras enfermedades crónicas.
Descubrieron que una mayor exposición a la contaminación atmosférica se asociaba con un mayor riesgo de Alzheimer, y dicha asociación era ligeramente más fuerte en personas que habían sufrido un accidente cerebrovascular. Sin embargo, la hipertensión y la depresión tuvieron poco impacto adicional.
En general, los hallazgos sugieren que la contaminación atmosférica contribuye a la enfermedad de Alzheimer principalmente a través de vías directas, más que a través de otras enfermedades crónicas.
QUÉ ENCONTRARON EN RELACIÓN CON EL ICTUS Y OTRAS ENFERMEDADES CRÓNICAS
Sin embargo, las personas con antecedentes de accidente cerebrovascular pueden ser especialmente susceptibles a los efectos nocivos de la contaminación atmosférica en la salud cerebral. El estudio indica que mejorar la calidad del aire podría ser una forma importante de prevenir la demencia y proteger a los adultos mayores.
"En este gran estudio nacional de adultos mayores, descubrimos que la exposición prolongada a la contaminación del aire por partículas finas estaba asociada a un mayor riesgo de enfermedad de Alzheimer, en gran medida a través de efectos directos en el cerebro en lugar de a través de enfermedades crónicas comunes como hipertensión, accidente cerebrovascular o depresión", señalan los investigadores.
"Nuestros hallazgos sugieren que las personas con antecedentes de accidente cerebrovascular pueden ser particularmente vulnerables a los efectos nocivos de la contaminación del aire en la salud cerebral, lo que destaca una importante intersección entre los factores de riesgo ambientales y vasculares", finalizan.