La exposición a partículas finas de la contaminación provoca disminución de la memoria

Publicado 22/11/2019 18:04:46CET
Contaminación, atasco, tráfico, muertes prematuras
Contaminación, atasco, tráfico, muertes prematuras - PIXABAY / JWVEIN - Archivo

MADRID, 22 Nov. (EUROPA PRESS) -

Según investigadores de la Universidad del Sur de California (USC), las mujeres de entre 70 y 80 años que expuestas a niveles más altos de contaminación del aire experimentaron mayor disminución de la memoria y más atrofia cerebral similar a la de Alzheimer que aquellas que respiraron aire más limpio.

Los hallazgos del estudio a nivel nacional en Estados Unidos, publicados en la revista 'Brain', se refieren al renovado interés en prevenir la enfermedad de Alzheimer reduciendo el riesgo, así como aludir a un posible mecanismo de la enfermedad.

"Este es el primer estudio que realmente muestra, en un modelo estadístico, que la contaminación del aire se asocia con cambios en el cerebro de las personas y que esos cambios se relacionaron con disminuciones en el rendimiento de la memoria --asegura Andrew Petkus, profesor asistente de neurología clínica en el Keck School of Medicine de la USC--. Nuestra esperanza es que al comprender mejor los cambios cerebrales subyacentes causados ??por la contaminación del aire, los investigadores podrán desarrollar intervenciones para ayudar a las personas con o con riesgo de deterioro cognitivo".

Las partículas finas, también llamadas partículas PM2.5, son aproximadamente 1/30 del ancho de un cabello humano. Provienen de los gases de escape del tráfico, el humo y el polvo, y su pequeño tamaño les permite permanecer en el aire durante largos períodos, entrar en edificios, ser inhalados fácilmente y alcanzar y acumularse en el cerebro. La contaminación por partículas finas se asocia con asma, enfermedad cardiovascular, enfermedad pulmonar y muerte prematura.

Investigaciones anteriores han sugerido que la exposición a la contaminación por partículas finas aumenta el riesgo de enfermedad de Alzheimer y demencias relacionadas. Lo que los científicos no sabían es si PM2.5 altera la estructura del cerebro y acelera el deterioro de la memoria.

Para este estudio, los investigadores utilizaron datos de 998 mujeres, de entre 73 y 87 años, que tuvieron hasta dos escáneres cerebrales con cinco años de diferencia como parte de la histórica Iniciativa de Salud de la Mujer, lanzada en 1993 por los Institutos Nacionales de Salud que inscribió a más de 160.000 mujeres para responder preguntas sobre enfermedades cardíacas, cáncer y osteoporosis.

Los escáneres cerebrales se puntuaron en función de su similitud con los patrones de la enfermedad de Alzheimer mediante una herramienta de aprendizaje automático que se había "entrenado" mediante escáneres cerebrales de personas con Alzheimer. Los investigadores también reunieron información sobre dónde vivían las 998 mujeres, así como datos ambientales de esos lugares para estimar su exposición a la contaminación por partículas finas.

Cuando se combinó toda esa información, los investigadores pudieron ver la asociación entre una mayor exposición a la contaminación, cambios cerebrales y problemas de memoria, incluso después de ajustar para tener en cuenta las diferencias de ingresos, educación, raza, región geográfica, tabaquismo y otros factores.

"Este estudio proporciona otra pieza del rompecabezas de la enfermedad de Alzheimer al identificar algunos de los cambios cerebrales que vinculan la contaminación del aire y el deterioro de la memoria. Cada estudio de investigación nos acerca un paso más a la solución de la epidemia de la enfermedad de Alzheimer", concluye Petkus.

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