Archivo - Experta llama a no obviar la existencia del "suicidio oculto" en ancianos a causa de la soledad no deseada - TRIOCEAN/ ISTOCK - Archivo
MADRID 9 Sep. (EUROPA PRESS) -
La psiquiatra y coordinadora del Área de Salud Mental de la Fundación Hospitalarias Cantabria, la doctora Ana Fernández Villar, ha llamado a no obviar "el suicidio oculto de los ancianos", que es "una realidad poco evidenciada y hablada", y causada por, entre otros factores, la soledad no deseada.
"No hay que olvidar" este fenómeno en personas mayores, el cual requiere atención y esfuerzos "por abordarlo y tratarlo", ha explicado con motivo de la celebración, el jueves, 10 de septiembre, del Día Mundial para la Prevención del Suicidio. Al tiempo, ha señalado al envejecimiento incapacitante como otra de sus posibles causas.
En el ámbito general, Fernández Villar ha explicado que múltiples factores pueden llevar a una persona a suicidarse, los cuales "enraízan en un profundo sufrimiento y en un deseo, no tanto de morir, sino de no continuar viviendo así". "La desesperanza, la soledad no deseada, el dolor físico o el trastorno mental grave influyen en esa decisión", ha declarado, para añadir que "el perfil de la persona que llega con ideación suicida a consulta en los últimos años es el de una persona relativamente joven, a veces sin un trastorno mental, pero con una crisis vital sobrevenida".
"La soledad percibida entre los jóvenes, generando un mayor aislamiento, relacionado con el papel de las redes sociales y los cambios estructurales familiares; la impulsividad acrecentada en un contexto de intoxicación por consumo de sustancias o la pérdida de sentido vital entre muchos jóvenes y adultos" son algunas de las razones que ha argumentado en este sentido.
De cualquier forma, ha subrayado que "el suicidio se puede prevenir", para lo que "el primer paso es preguntar acerca de si en algún momento han pensado que, para vivir así, mejor no vivir". "Se ha de hacer desde una actitud de escucha, sin juicios ni valoraciones", ha expuesto, tras lo que ha afirmado que, después, es oportuno "buscar ayuda de profesionales, ya sean psiquiatras o psicólogos".
SEÑALES DE ALARMA
En cuanto a las señales de alarma al respecto, ha destacado conflictos interpersonales, pérdidas recientes, diagnósticos médicos graves y situaciones de crisis agudas. "Por otro lado, resulta importante observar si la persona empieza a resolver asuntos pendientes con premura, cambios de carácter bruscos, autolesiones, aumento de la impulsividad, mayor aislamiento...", ha alertado.
La especialista, que ha indicado que "existe una relación entre el suicidio y el trastorno mental grave, como la esquizofrenia, trastorno bipolar, trastorno depresivo y trastorno por abuso de sustancias", ha informado de que, ante el riesgo suicida, desde la Fundación Hospitalarias se trabaja con las personas con trastorno mental grave de forma multidisciplinar. "A nivel de Psiquiatría, ajustando el tratamiento farmacológico a las necesidades del paciente y, junto con Psicología, incluyendo el abordaje psicoterapéutico de los problemas individuales y relacionales, teniendo en cuenta a la familia", ha señalado.
"Desde trabajo social, se trabaja en la búsqueda de apoyos sociales y recursos comunitarios, partiendo de la realidad individual de cada uno", mientras que "los integradores sociales o terapeutas ocupacionales juegan un papel fundamental en promover la participación en actividades prácticas, reactivando una funcionalidad deteriorada", ha continuado.
Por último, ha puesto de relieve también el acompañamiento y escucha diaria de las auxiliares en las Unidades y la figura de Enfermería en la participación de intervenciones en crisis junto con el terapeuta, o como enlace entre el psiquiatra y el paciente. "El equipo de pastoral conecta con la espiritualidad de los pacientes para dar un sentido vital y trascendente a su existencia", ha concluido.