Imagen de recurso de Ace Alzheimer. - ACE ALZHEIMER CENTER BARCELONA
BARCELONA, 21 Sep. (EUROPA PRESS) -
Un estudio internacional con participación de Ace Alzheimer Center Barcelona ha identificado nuevas señales genéticas a las personas según su perfil de APOE, un gen clave en el riesgo de Alzheimer de inicio tardío, y ha revelado que determinadas variantes pueden tener un efecto distinto según el perfil genético de cada persona.
El trabajo, publicado en la revista 'Nature Genetics', ha reunido datos de 24.033 personas con Alzheimer y 363.161 controles con APOE e3/e3, 29.122 casos y 164.206 controles con APOE e4, y 2.606 casos y 70.388 controles con APOE e2, informa Ace Alzheimer en un comunicado de este lunes.
APOE e4 es el "principal factor" de riesgo genético conocido para el Alzheimer de inicio tardío, aunque tenerlo no significa necesariamente que se vaya a desarrollar la enfermedad, mientras que e2 se asocia generalmente con un menor riesgo.
Al separar a los participantes según su perfil de APOE, los investigadores detectaron señales cuyo efecto era menor en presencia de e4, y otras cuyo efecto era mayor entre los portadores.
PERFIL DE APOE
El investigador de Ace Alzheimer y autor principal del estudio, Pablo Garcia-González, apunta que lo importante "no es solo haber identificado nuevas señales genéticas, sino comprobar que algunas pueden tener un efecto diferente según el perfil de APOE de cada persona".
"Esto confirma que el riesgo genético de Alzheimer no puede entenderse mirando cada variante de forma aislada", añade.
DDHD1 Y MECANISMOS RELACIONADOS
Entre los resultados destaca DDHD1: una variante próxima a este gen se asoció con un menor riesgo de Alzheimer específicamente entre portadores de APOE e4, y también con una menor expresión del gen, por lo que los investigadores lo consideran "una vía de interés para comprender mejor la enfermedad y explorar posibles objetivos para futuros tratamientos".
Asimismo, entre los portadores de APOE e4 destacaron mecanismos relacionados con la respuesta inmunitaria, mientras que otros procesos característicos del Alzheimer, como la acumulación de proteína amiloide y los ovillos de tau, aparecieron en distintos perfiles genéticos.
FUTUROS ENSAYOS
Los autores plantean que considerar el genotipo APOE desde el diseño de futuros ensayos clínicos podría ayudar a identificar "diferencias en la respuesta terapéutica, los mecanismos biológicos implicados y el riesgo de efectos adversos".
La cuestión cobra "especial relevancia" porque ensayos recientes con terapias antiamiloide sugieren una menor eficacia y un mayor riesgo de efectos adversos graves entre los portadores de APOE e4.