Publicado 18/06/2021 13:35CET

El envejecimiento saludable, el autocuidado y la atención domiciliaria, claves para el bienestar de los mayores

Archivo - Anciano y cuidadora, dependencia. Bastón, perosona mayor.
Archivo - Anciano y cuidadora, dependencia. Bastón, perosona mayor. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / YURI ARCURS PEOPLEIMAGE

MADRID, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -

El envejecimiento saludable, el autocuidado y la atención domiciliaria y ambulatoria son pilares básicos para el bienestar de las personas mayores, según han puesto de manifiesto los expertos durante el 'I Foro de Envejecimiento', de la Fundación Edad&Vida, que ha concluido con una jornada centrada en dos aspectos básicos para responder a los retos de la mayor longevidad con una óptima calidad de vida.

Por su parte, la experta en geriatría y gerontología María Victoria Zunzunegui ha explicado que "el buen envejecimiento" depende de dos aspectos: el primero está vinculado a la salud y el funcionamiento, como ser capaces de realizar actividades básicas, desplazarse sin ayuda, no sentir dolor, tener una buena función cognitiva y sentirse con buena salud. "El segundo está relacionado con aspectos psicológicos y sociales, como sentir que controlamos nuestra propia vida, tener relaciones sociales satisfactorias, no estar deprimidos, realizar actividades productivas y, en definitiva, sentirnos satisfechos con nuestra vida", declara la experta.

Según Zunzunegui, para favorecer este buen envejecimiento deberían desarrollarse una serie de políticas, como "aumentar el gasto público en salud y asegurar una orientación preventiva del sistema sanitario para evitar o retrasar el deterioro físico y cognitivo, así como la discapacidad". De hecho, añade, "la pobreza es un motor de la discapacidad, así que sería básico asegurar que la pensión mínima que reciben las personas mayores sea suficiente para envejecer de forma saludable, en todos los aspectos", reclama.

LA COLABORACIÓN PÚBLICO-PRIVADA PERMITIRÁ SER MÁS EFICIENTES

Por otro lado, según la directora del Área Asistencial de SegurCaixa Adeslas, Alicia Sánchez, "la longevidad es un reto para las aseguradoras de salud, que deben repensar sus servicios para lograr una oferta adecuada a las necesidades de las personas mayores". A su juicio, "es fundamental que exista una óptima colaboración entre el sistema público y privado para dar respuesta a todas estas necesidades".

En este sentido, la médica general de QuirónSalud, Ana Lozano, ha hablado sobre el concepto de fragilidad asociado al ingreso hospitalario. "Debemos tener una visión holística y multidisciplinar del paciente mayor, implicándole en sus cuidados, para que el ingreso hospitalario no sea hostil. La fragilidad es un estado asociado al envejecimiento y los hospitales deben coordinarse con otros niveles asistenciales para hacer un seguimiento del paciente, así como a la hora de darle el alta, para que se sienta seguro".

En la misma línea, el director general de la Fundación Salud y Persona, Joan Pinyol ha resaltado la importancia de cubrir las necesidades emocionales de las personas mayores. "Actualmente, hay 2,5 millones de personas en España que se sienten solas. Debemos prestar atención a sus necesidades para combatir el aislamiento, la tristeza, el miedo o la gestión del duelo. La salud emocional es un pilar básico para su bienestar", ha afirmado.

Por otro lado, el Health & Education Innovation Manager de Vodafone Business, Ignacio Dávila, ha puesto de relieve el papel de la tecnología para acercar los servicios sociosanitarios a las personas mayores. Con todo, ha advertido de que la teleasistencia, la telemedicina o la medicina predictiva son realidades "imposibles" sin tecnologías como el 5G, el Internet de las Cosas, la nube, o la realidad virtual y aumentada. "La tecnología contribuye al envejecimiento saludable y activo y otorga una mayor autonomía cuando la movilidad está limitada", asegura.

AUTOCUIDADO, ATENCIÓN DOMICILIARIA Y AMBULATORIA

Por su parte, la directora de proyectos de Atención Primaria de la Dirección General de Cuidados de Andalucía, Susana Rodríguez Gómez, ha explicado que la crisis del coronavirus ha denotado "aún más" la situación de vulnerabilidad de muchas personas mayores a medida que avanzan en edad, enfermedades y mayor dependencia. "Desde los servicios sanitarios debemos focalizarnos en la atención domiciliaria y en un enfoque asistencial que sea más proactivo para adelantarnos a situaciones de riesgos o de mayor deterioro prematura. El desarrollo de las TIC y una mejor coordinación social y sanitaria van a jugar un papel altamente relevante para la atención de estas personas", ha comentado.

Por último, la vicepresidenta de la Asociación Andaluza de Enfermería Comunitaria, María José Molina Gil, ha afirmado que "la atención domiciliaria es la cercanía, el agradecimiento y la afectividad del paciente, sus familiares, y sus cuidadores". Por ello, ha defendido que deben impulsarse planes de acción personalizados, "porque el nivel de conocimiento del paciente es clave para ofrecer unos cuidados óptimos dentro del domicilio".