En la enfermedad de Alzheimer, las mutaciones cancerosas se acumulan en las células inmunitarias del cerebro

IQS estudia el mecanismo de influencia de la diabetes en el deterioro cognitivo y el desarrollo del Alzheimer
IQS estudia el mecanismo de influencia de la diabetes en el deterioro cognitivo y el desarrollo del Alzheimer - IQS
Infosalus
Publicado: miércoles, 29 abril 2026 9:05

MADRID 29 Abr. (EUROPA PRESS) -

Con el paso del tiempo, las células acumulan de forma natural docenas de mutaciones genéticas cada año, y ahora, una nueva investigación del Hospital Infantil de Boston (Estados Unidos), publicada en la revista 'Cell', revela que las células inmunitarias residentes del cerebro, la microglía, acumulan mutaciones en genes específicos que impulsan el cáncer, pero estas no se manifiestan como cáncer. En cambio, estas mutaciones podrían contribuir al desarrollo de la enfermedad de Alzheimer.

El equipo de investigación, liderado por Christopher Walsh, jefe de la División de Genética y Genómica del Boston Children's Hospital e investigador del Instituto Médico Howard Hughes, y sus colaboradores, todos ellos profesores de la Facultad de Medicina de Harvard y miembros asociados del Broad Institute del MIT y Harvard (Estados Unidos), afirman que los resultados de su estudio podrían aportar información valiosa para nuevos diagnósticos y tratamientos de la enfermedad de Alzheimer.

"Hemos descubierto que, hasta cierto punto, la enfermedad de Alzheimer se parece un poco al cáncer, ya que está impulsada por las mismas mutaciones que causan cánceres de la sangre como el linfoma y la leucemia", destaca Walsh. "Esto es útil porque tenemos muchos medicamentos para combatir el cáncer y algunos de ellos podrían ser útiles terapéuticamente para la enfermedad de Alzheimer".

Para este nuevo estudio, el equipo de investigación secuenció 149 genes implicados en el desarrollo del cáncer a partir de muestras de tejido de 190 cerebros donados por personas con enfermedad de Alzheimer, en comparación con 121 cerebros sanos. Las muestras de Alzheimer presentaban más cambios de una sola base de ADN que el tejido sano, observándose la mayor cantidad de cambios de forma repetida en los mismos cinco genes implicados en el desarrollo del cáncer, lo que indica que la microglía estaba acumulando mutaciones en genes específicos.

Las microglías funcionan como las células inmunitarias residentes del cerebro, actuando como recolectoras de desechos, eliminando residuos y células infectadas o moribundas. A diferencia del resto de las células del sistema inmunitario que circulan por la sangre en todo el cuerpo, las microglías no atraviesan la barrera hematoencefálica, o al menos eso creían los expertos.

Las mutaciones genéticas cancerígenas que los investigadores descubrieron en la microglía se encuentran comúnmente en los cánceres de sangre. Por ello, el equipo analizó muestras de sangre de personas con enfermedad de Alzheimer para detectar estas mismas mutaciones. El equipo no esperaba encontrar estas mutaciones en la sangre. Sin embargo, el equipo de Walsh descubrió que las células sanguíneas de los mismos pacientes con Alzheimer también portaban las mismas mutaciones cancerígenas. Los resultados indican que las células inmunitarias de la sangre con mutaciones cancerosas probablemente llegan al cerebro y contribuyen a la enfermedad.

Los investigadores plantean la hipótesis de que la barrera hematoencefálica se debilita, ya sea por la edad o por una lesión, permitiendo que las células inmunitarias de la sangre atraviesen el cerebro. Estas células recién llegadas se convierten entonces en células similares a la microglía. Paralelamente, se acumulan cúmulos de proteínas en el cerebro, lo que desencadena la proliferación y respuesta de la microglía. Las células con mayor probabilidad de predominar son aquellas con una ventaja selectiva, como las células similares a la microglía con mutaciones cancerosas. Sin embargo, esta microglía mutante también crea un entorno más inflamatorio y hostil que el de la microglía sana, lo que provoca la muerte de neuronas inocentes y, en consecuencia, la enfermedad de Alzheimer.

"Dado que es difícil acceder al tejido cerebral de un paciente vivo, se podrían desarrollar pruebas genéticas utilizando muestras de sangre para determinar si una persona porta estas mutaciones y tiene un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer", dicen los investigadores.

De esta forma, realizaron un estudio de seguimiento, publicado ahora como preimpresión en bioRxiv. En él, demostraron que las mutaciones impulsoras del cáncer observadas en muestras de sangre de pacientes aumentaban el riesgo de enfermedad de Alzheimer independientemente de un factor de riesgo genético bien establecido, el APOE4.

Este trabajo se realizó en colaboración con la Escuela de Medicina Icahn del Monte Sinaí y contó con el apoyo del Instituto Médico Howard Hughes, el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento, el Fondo Común de los NIH a través del consorcio Somatic Mosaicism Across Human Tissues (SMaHT) y la Fundación Suh Kyungbae (SUHF). DOI: 10.1016/j.cell.2026.03.040

Contador

Últimas noticias sobre estos temas

Contenido patrocinado