Las emociones negativas son las más difíciles de reconocer por las personas mayores

Publicado 01/07/2016 12:33:15CET
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   MADRID, 1 Jul. (EUROPA PRESS) -

El deterioro cognitivo asociado a la edad provoca que las personas mayores reconozcan con dificultad las emociones, y más aún las emociones negativas, del interlocutor con el que estén hablando, según un estudio dirigido por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y en el que participan la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y la Universidad Julius Maximilians (Alemania).

   Las emociones negativas son las más difíciles de identificar en personas con edad avanzada porque, según los especialistas, se tratan de estímulos complejos, con un mayor número de unidades de acción facial, que requieren de una mayor carga cognitiva.

"Esto puede conllevar dificultades en la comunicación interpersonal de las personas mayores en situaciones sociales complejas donde tengan que atender de manera simultánea la expresión facial y otro tipo de información como los gestos o el mensaje de su interlocutor", ha indicado la investigadora del departamento de Psicología Básica II de la UCM y coautora del trabajo, Marisa Delgado.

   Para sacar estas conclusiones, los científicos han realizado pruebas en veinticuatro adultos de una edad media de setenta y cinco años y en cuarenta jóvenes de aproximadamente veintiséis. El método que han seguido son experimentos que se basaron en dobles tareas, en las que se mostraban las seis emociones básicas en una pantalla: alegría, tristeza, miedo, sorpresa, ira y asco, que combinaban con una tarea secundaria que podía ser visual o verbal, en distintos momentos.

   Este método es novedoso en el área de investigación, ya que "trabajar mediante la doble tarea permite que la situación experimental sea similar a la vida real de los individuos, donde tienen que procesar varias fuentes de información al mismo tiempo", ha destacado Delgado.

   Los resultados señalan que la diferencia entre mayores y jóvenes es más elevada en la condición experimental de codificación simultánea y con interferencia de naturaleza visual, es decir, cuando los mayores tienen que dividir su atención en dos tareas de la misma naturaleza, según ha explicado la investigadora.