Archivo - Mujer longeva, centenaria. Cumpleaños. Abuela y nieta. - PRAETORIANPHOTO/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -
¿Por qué algunas personas llegan a edades avanzadas sin sufrir enfermedades graves mientras otras desarrollan problemas de salud décadas antes? Un nuevo estudio familiar aporta pistas sobre los mecanismos biológicos que podrían marcar la diferencia.
Entender por qué algunas personas se mantienen sanas sin desarrollar enfermedades hasta una edad avanzada (tienen una mayor longevidad saludable), mientras que otras se debilitan a una edad mucho más temprana, tiene importantes implicaciones para la salud de la población que envejece hoy en día, según expertos del Centro Médico de la Universidad de Leiden (Países Bajos).
La esperanza de vida ha aumentado significativamente en los últimos dos siglos, pero la longevidad saludable no ha seguido el mismo ritmo. La supervivencia hasta edades muy avanzadas (longevidad) es hereditaria y se asocia con un retraso en la aparición de múltiples enfermedades crónicas, pero su base genética protectora sigue siendo en gran medida desconocida. La mayoría de los estudios realizados hasta la fecha se han centrado en la genética particular de individuos sanos y longevos, en lugar de la de sus familias.
Sin embargo, esta nueva investigación que se presenta en la conferencia anual de la Sociedad Europea de Genética Humana (Gotemburgo, Suecia) ha revelado que el estudio de los miembros longevos de una familia puede ayudar a identificar algunos de los mecanismos que les permiten tener una longevidad saludable significativamente mayor.
El problema de estudiar a individuos en lugar de familias es que hay muchos factores que influyen en tener una vida larga y saludable. Además de la genética, la posición socioeconómica, el estilo de vida y otros factores conductuales y sociales determinan la longevidad y la salud, de modo que los individuos de una familia con una edad promedio de fallecimiento pueden llegar a vivir muchos años, mientras que otros pueden morir muy por debajo de la edad promedio.
EL ESTUDIO DE LONGEVIDAD DE LEIDEN: EL SECRETO INTERGENERACIONAL
Al presentar los resultados del estudio sobre el envejecimiento intergeneracional, Pasquale Putter, estudiante de doctorado de último año en el grupo de la profesora Eline Slagboom en el Centro Médico de la Universidad de Leiden, en Leiden, explica que su investigación anterior había demostrado que los miembros de mediana edad de familias con padres longevos presentaban una aparición de enfermedades cardiometabólicas 13 años más tarde que sus parejas con padres más jóvenes. "Esto dejó claro que su mayor salud se transmitía a las generaciones posteriores", afirma.
Los investigadores analizaron los genomas de 212 grupos de hermanos longevos (descendientes de los mismos dos padres) del Estudio de Longevidad de Leiden. Identificaron cuatro regiones genómicas donde era probable encontrar genes relacionados con la longevidad. "Esto nos permitió centrarnos en 350 genes en lugar de unos 20.000", explica Putter. Tras realizar análisis adicionales, hallaron 12 variantes genéticas raras que alteran las proteínas en estas regiones y que podrían influir en la longevidad.
Investigaciones previas han sugerido que el gen CGAS (sintasa de GMP-AMP cíclico) desempeña un papel en el proceso de envejecimiento, y una de las 12 variantes genéticas asociadas a este gen se identificó en dos familias longevas. Este gen participa en la producción de una respuesta inflamatoria cuando se detecta ADN en una zona celular donde no debería estar, ya sea como reacción a una infección viral o cuando se ha producido un daño celular.
"Es probable que los miembros de estas familias tuvieran solo una copia activa del gen CGAS, en lugar de dos, y que esto haya reducido la respuesta inflamatoria en sus cuerpos, a la vez que fuera suficiente para eliminar infecciones y reparar daños, contribuyendo así a los mecanismos de protección que permiten una mayor longevidad y supervivencia", expone Putter.
Los investigadores señalan que es necesario explorar con mayor profundidad las implicaciones directas de esta investigación para la salud humana, dado que la función de CGAS depende en gran medida del contexto. La supresión completa de la vía de señalización de CGAS puede aumentar la susceptibilidad a infecciones y cánceres, mientras que la sobreactivación crónica puede provocar daños persistentes causados por la inflamación.
ENSAYOS 'IN VIVO' CON PECES KILLIFISH PARA MEDIR LA ESPERANZA DE VIDA
Actualmente, están realizando estudios 'in vivo' para determinar si los cambios observados in vitro se traducen en cambios similares en un organismo completo, mediante la introducción de la mutación de CGAS en peces killifish en el Instituto Max Planck para la Biología del Envejecimiento en Colonia, Alemania.
"Los killis son los vertebrados de vida más corta, con una esperanza de vida natural de entre tres y nueve meses. Utilizarlos como modelo nos permitirá determinar si la mutación contribuye a una mayor longevidad en comparación con los grupos de control, y también investigar sus efectos en la salud de los tejidos", reflexiona Putter.
Además, concluye, "tenemos previsto dar seguimiento a nuestra investigación estudiando otras variantes candidatas prometedoras relacionadas con la longevidad que identificamos en el Estudio de Longevidad de Leiden, mediante colaboraciones con otros grupos".