Cuidar de personas mayores puede mejorar las capacidades y el bienestar de los cuidadores

Archivo - Cuidadora atendiendo a un paciente.
Archivo - Cuidadora atendiendo a un paciente. - PHOTODJO/ISTOCK - Archivo
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Publicado: jueves, 28 mayo 2026 18:08

MADRID 28 May. (EUROPA PRESS) -

El cuidado de personas mayores, lejos de perjudicar la salud de los cuidadores, puede contribuir a mantener y mejorar sus capacidades y bienestar, según un estudio realizado por la Red de Investigación en Cronicidad, Atención Primaria y Prevención y Promoción de la Salud (RICAPPS), e impulsado y financiado por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y por investigadoras del propio ISCIII desde su Centro Nacional de Epidemiología (CNE).

La investigación no ha respaldado una "visión exclusivamente negativa del cuidado", sino que identifica una combinación de carga emocional, mecanismos de adaptación y sentimientos ambivalentes. Aunque muchos participantes manifestaron cansancio, malestar emocional y limitaciones en su movilidad, también aparecieron estrategias de afrontamiento positivas, como la aceptación del rol de cuidador, las rutinas de autocuidado y el apoyo familiar y social.

El estudio, basado en 14 entrevistas realizadas entre 2018 y 2023, ha analizado las experiencias subjetivas del cuidado en personas mayores cuidadoras, cuestionando "la idea tradicional" de que las personas mayores son únicamente receptoras de cuidados.

La evidencia, hasta ahora, revelaba que el cuidado tiene un impacto negativo en la salud física, mental y emocional de los cuidadores mayores. Por el contrario, los resultados muestran que las experiencias de cuidado en la vejez son diversas y dependen de factores como el género, la existencia de redes de apoyo, el estado de salud de la persona cuidada y la situación económica.

"El impacto del cuidado en la salud de los cuidadores mayores es un tema de investigación emergente que requiere mayores desarrollos teóricos y metodológicos, así como enfoques multidisciplinares, para avanzar en la comprensión de cómo el cuidado afecta la salud de las personas cuidadoras mayores", han destacado las autoras de la investigación.

RECIPROCIDAD Y COMPROMISO

Además, según las investigadoras, el cuidado se percibe de forma más positiva cuando se relaciona con valores de reciprocidad y compromiso. Algunas personas cuidadoras afirmaron incluso encontrar sentido y propósito en esta labor, en línea con otros estudios que apuntan a posibles beneficios cognitivos y de salud en determinados grupos de cuidadores mayores.

En cambio, cuando se vive como una obligación impuesta, aumenta la sobrecarga psicológica. El estudio también ha identificado diferencias de género, ya que las mujeres asumen el cuidado como una responsabilidad moral ligada a los roles tradicionales, mientras que los hombres suelen incorporarse al cuidado y a las tareas domésticas por necesidad práctica más que por un cambio real en las normas de género.

Esta investigación es parte del proyecto CASS (Caregiving, Ageing in Spain and Sweden), financiado por el ISCIII, y del programa ENCAGES-CM, también coordinado por el ISCIII y con el apoyo de la Comunidad de Madrid.

Además, han demostrado que las expectativas sobre el futuro del cuidado están condicionadas por las redes familiares, ya que las personas sin hijos anticipan una mayor dependencia de recursos institucionales.

Las autoras, en este sentido, han subrayado la necesidad de políticas públicas que reconozcan la diversidad de experiencias de cuidado, garanticen el derecho a decidir cómo cuidar y recibir cuidados, y den mayor visibilidad y apoyo a las personas mayores cuidadoras.

Finalmente, han defendido "un cambio de paradigma" que deje de considerar a las personas mayores únicamente como receptoras de cuidados y las reconozca como agentes activos dentro de las dinámicas de cuidado.

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