Alzheimer: cuidar al enfermo sin dejar de vivir, la clave para evitar que el cuidador se desgaste

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Archivo - Alzheimer cuidados. - SEB_RA/ ISTOCK - Archivo
Infosalus
Publicado: lunes, 21 septiembre 2026 8:32

   MADRID, 21 Sep. (EDIZIONES) -

   Cuidar a una persona con Alzheimer supone afrontar cambios, pérdidas y duelos que pueden afectar profundamente a toda la familia. En este proceso, el cuidador puede quedar relegado a un segundo plano y olvidarse de sus propias necesidades. Sin embargo, pedir ayuda, mantener espacios de ocio y cuidar la salud emocional no es un lujo: forma parte también de cuidar bien a la persona con Alzheimer.

   Así nos lo explica, durante una charla en exclusiva con Europa Press Salud para Infosalus.com, Juan Antonio López Gómez (@juaanlopez._27 en TikTok), un psicólogo general sanitario que ha trabajado varios años con personas mayores en una residencia, un ámbito que, tal y como reconoce, le encanta, pero para el que también subraya que es necesario tener vocación.

    "Lo esencial para cuidar del Alzheimer y lo que no se pierde pese a todo es el amor. Lo que más me ha ayudado con los pacientes y con la historia personal de mi abuela es hacerlo todo desde el amor. Cuando no sabía cómo gestionarlo pensaba en hacerlo a través del cariño hacia esa persona. He aprendido que se olvida todo en esta enfermedad, incluso el comer, pero lo que nunca falla y siempre está es ese amor o conexión con esa persona", subraya.

LO QUE NO DEBE OLVIDAR EL CUIDADOR

   En este sentido, reconoce que muchas veces cuando entramos en el rol de cuidador nos focalizamos en el enfermo olvidando todo lo demás: "Es importante el autocuidado del cuidador para poder gestionar correctamente la enfermedad y la situación. El alzheimer te cambia la vida, te provoca muchas pérdidas y duelos a lo largo de la enfermedad y el cuidador debe tener su momento de autocuidado, de poder tener ayuda".

   En cambio, lamenta Juan Antonio López, muchas veces el cuidador no se permite esa ayuda, ese espacio personal, de manera que cuando la persona a la que cuidamos se va del plano físico es cuando nos damos cuenta de la importancia de esa ayuda externa. "Sí podemos identificar que dejamos de hacer cosas de ocio que hacíamos antes cuando ha llegado la enfermedad. Debemos dedicar nuestro tiempo, aunque sea menor, a hacerlo en algún momento de la semana, para así poder gestionar mejor el cuidado de un familiar con alzheimer", insiste este psicólogo.

   Insiste en la conocida frase de "para cuidar hay que cuidarse", porque si no dice que llegará un momento en el que no aguantemos más, porque la enfermedad es muy dura y es inevitable y hay situaciones que desbordan. "Pero sí que es verdad que si consigues pedir ayuda a tiempo, si enfocas la enfermedad a tiempo, gozas de una buena gestión emocional en este sentido, todo será diferente", sostiene.

LO QUE NOS ENSEÑA EL ALZHEIMER

   Otro aspecto que remarca durante nuestra conversación es que en el cuidado del alzheimer hay dolor, si bien afirma que también "hay muchas formas de afrontarlo". Reconoce en este sentido que nadie nace sabiendo cómo gestionar esta enfermedad tan difícil. "Sí hay dolor, pero también mucho agradecimiento. Aprendes mucho de la enfermedad, que te enseña a vivir la vida de una manera diferente, y también esta visión de lo dura que es hay otra manera de vivirla y de verla", defiende López.

   A nivel persona, este psicólogo menciona que la enfermedad nos enseña que tenemos un tiempo finito en esta tierra, cuando muchas veces no nos enfocamos en los pequeños detalles del día a día, cuando cada día es un regalo. "Siempre damos por hecho que ese día lo vamos a terminar, lo damos por hecho, y nunca se sabe. Entonces es importante siempre el ser agradecido al levantarnos porque, aunque la enfermedad esté en casa, es un día más que estás con ese ser querido. Esto es muy importante. Y no debemos olvidarnos de que el dolor hay que permitírselo. No hay que regodearse en él, pero hay otras perspectivas más funcionales y adaptativas en el día a día", subraya.

LA IMPORTANCIA DE LA RESILIENCIA

   Con todo ello, y como cierre de nuestra conversación, Juan Antonio López remarca el papel de la resiliencia en todo esto, "una fortaleza que debemos aprender todo el mundo a generarla y a tenerla en cuenta".

    De hecho, insiste en que da igual lo que nos suceda, porque lo importante es cómo lo afrontemos: "En la vida tendremos situaciones difíciles y que nos causen mucho dolor y malestar, pero al final esa capacidad de poder levantarte y de superarte a nivel personal servirá de aprendizaje y todo pasa por algo. Si esto llega a tu vida será para enseñarte algo y cogerlo como aprendizaje para el futuro".

   Juan Antonio López acaba de publicar su experiencia personal con su abuela, diagnosticada de alzheimer a los 82 años, y a quien pudo cuidar, en 'Aunque olvides mi nombre. Un viaje de amor con mi abuela Francisca' (Plataforma Editorial).

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