El 80% de los pacientes tratados con ondas de choque experimenta una mejoría en sus problemas de disfunción eréctil

Publicado 19/05/2015 14:34:23CET

MADRID, 19 May. (EUROPA PRESS) -

El 80 por ciento de los pacientes tratados con ondas de choque experimenta una mejoría en sus problemas de disfunción eréctil, según ha mostrado un estudio realizado por Boston Medical Group.

Además, el trabajo revela que tras el tratamiento un 14 por ciento de los pacientes logran una erección del cien por cien y 56 por ciento afirma que es capaz de alcanzar una erección suficiente para la penetración durante la primera revisión mensual. En esta línea, un 66 por ciento de los pacientes que participaron en el estudio ha logrado mantener relaciones sexuales con penetración de forma satisfactoria.

Para realizar el estudio se ha analizado a hombres de entre 22 y 52 años de edad y con una media de 42 meses experimentando problemas de disfunción eréctil. Entre ellos, se encuentran pacientes que previamente habían probado tratamientos con fármacos o inyecciones intravenosas y un tercer grupo a los que ninguno de los tratamientos anteriores les había funcionado.

Y es que, las ondas de choque llevan años utilizándose para poner remedio a problemas como los cálculos renales o incluso en fisioterapia o medicina deportiva. En el caso de la disfunción eréctil, estas ondas de baja intensidad trasmiten energía y aceleran los procesos de autocuración en el cuerpo.

Además, la transmisión de ondas de choque de forma local genera un efecto de neovascularización o angiogénesis, que mejora el metabolismo, estimula la formación de redes de vasos sanguíneos microvasculares y aumenta el riego sanguíneo del tejido eréctil, con el fin de lograr y mantener una erección completa y constante en el paciente.

LOS MEJORES RESULTADOS SE OBSERVAN A PARTIR DEL PRIMER MES

En cada sesión se aplican 3.000 ondas de choque de baja energía repartidas en 10 diez zonas del pene para poder actuar sobre la totalidad del tejido eréctil. Los mejores resultados se observan a partir del primer mes después de acabar el tratamiento, y la duración total suele ser de cinco semanas, con una sesión semanal de aproximadamente 20 minutos.

Este tratamiento está indicado para la mayor parte de los pacientes cuyo problema esté relacionado con la disfunción eréctil de origen vascular (que son en torno al 80% de los casos). La terapia, incluso, permite a los pacientes con disfunción eréctil severa (aquellos a los que los medicamentos no les funcionan), regenerar los vasos sanguíneos y comenzar a tener relaciones, con medicación o sin medicación.

Por otra parte, es un proceso curativo completamente seguro y sin efectos secundarios tras el cual los pacientes son capaces de volver a su rutina diaria inmediatamente después de cada sesión de tratamiento. Además, es indoloro, no requiere sedación o procedimientos preparatorios y es perfectamente compatible con otros tratamientos farmacológicos.

De hecho, Boston Medical Group acaba de presentar su nuevo tratamiento por ondas de choque de baja intensidad, indicado para pacientes con disfunción eréctil de origen vascular. Para ello, ha contado con la experiencia y equipos 'DUOLITH' de Storz MEDICAL.

"Desde Boston Medical Group, estamos encantados ante esta nueva etapa. El uso de ondas de choque de baja intensidad está sin duda ofreciéndonos unos excelentes resultados. Se trata de un tratamiento no invasivo, con el que nuestros pacientes están experimentando una notable mejoría en la calidad de sus erecciones gracias a la creación de nuevos vasos sanguíneos, afectando de forma positiva a su vida sexual. Desde Boston Medical Group estamos ofreciendo este tratamiento desde nuestros centros de Madrid y Barcelona, y pronto ampliaremos al resto de clínicas", ha zanjado el director médico de Boston Medical Group en España, José Benítez.