Publicado 13/06/2022 17:28

El 70% de las plazas residenciales en España están ocupadas por personas con enfermedad avanzada, según estudio

La Enfermería de Práctica Avanzada en Cuidados Paliativos requiere de un modelo estatal o autonómico que defina el nivel competencial para el reconocimiento de una especialidad fundamental en la atención al final de la vida.
La Enfermería de Práctica Avanzada en Cuidados Paliativos requiere de un modelo estatal o autonómico que defina el nivel competencial para el reconocimiento de una especialidad fundamental en la atención al final de la vida. - SECPAL

MADRID, 13 Jun. (EUROPA PRESS) -

El 70 por ciento de las plazas residenciales que hay en España están ocupadas por personas con enfermedades avanzadas y pronóstico de vida limitado, según se ha recogido en un reciente estudio de la Cátedra de Cuidados Paliativos de la Universidad de Vic (Cataluña).

Los hallazgos se han presentado en el XIII Congreso Internacional de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL). De las 389.000 plazas residenciales que hay en España, el 80 por ciento de ellas presentan dolor (40% no controlado) y el 60 por ciento distrés emocional.

Además, la prevalencia de la demencia es de entre el 50 y el 70 por ciento de los usuarios de este tipo de recursos, y son pacientes con alta complejidad y multimorbilidad, con una mortalidad anual de hasta el 30 por ciento y con frecuentes visitas a los servicios de Urgencias.

Así lo ha puesto de manifiesto el director, Xavier Gómez-Batiste, durante una mesa redonda sobre la atención paliativa en centros residenciales y la importancia de reforzar la atención psicosocial. Fundación "la Caixa" coincide en reforzar la atención psicosocial, por lo que amplió al ámbito residencial geriátrico el Programa de Atención Integral a Personas con Enfermedad Avanzada, cuyo director científico es también el Gómez-Batiste, consciente de que, "si hay un lugar donde podemos encontrar juntos profesionales, residentes y familiares que lo están pasando muy mal, son las residencias, y en España de forma especial".

Por eso es necesario, a su juicio, "un cambio de organización orientado a reconocer que el mundo de las residencias está lleno de necesidades de atención paliativa y psicosocial", con estructuras renovadas que incluyan a los psicólogos y trabajadores sociales, mayor formación y un esfuerzo añadido para "cambiar la reputación del ámbito residencial, que ha sido vapuleada por la covid debido a los casos de mala praxis, sin que se haya reconocido el enorme trabajo que han realizado".

Una labor necesariamente multidisciplinar, como también ha puesto de manifiesto la enfermera María Teresa Gea Soriano, la psicóloga Ana Sanchís Sinisterra y la trabajadora social Catalina Morey Cámara en esta mesa redonda moderada por Ana Catarina Guillot da Costa, de la Fundación "la Caixa".

"Existe una gran necesidad de cambiar esa mirada de las residencias hacia una perspectiva más paliativa", ha dicho María Teresa Gea Soriano. Un proceso en el que la asistencia psicológica debe ser parte de la atención paliativa, ha añadido Ana Sanchís, avanzando hacia un modelo sociosanitario de respuesta integral centrado en la persona.

"Las residencias no son hospitales, hay que lograr que los usuarios estén como en casa, pero bien atendidos y cuidados", ha sentenciado Catalina Morey.

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