Publicado 17/12/2020 17:56CET

La vacuna de Oxford y AstraZeneca estimula una amplia respuesta de anticuerpos y células T

FILED - 23 November 2020, England, Oxford: An undated photo shows a scientist looking at medical vials at Oxford University.
FILED - 23 November 2020, England, Oxford: An undated photo shows a scientist looking at medical vials at Oxford University. - Sean Elias/Researchers at Oxford / DPA

MADRID, 17 Dic. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Universidad de Oxford (Reino Unido) han publicado este jueves más datos de los ensayos clínicos de fase I/II de su vacuna contra el coronavirus 'ChAdOx1 nCoV-19', desarrollada con AstraZeneca, que demuestran que estimula una amplia respuesta de anticuerpos y células T y tiene la mejor respuesta inmunológica cuando se usa un régimen de dos dosis completas. Estos hallazgos se publican en dos artículos, ambos publicados en la revista 'Nature Medicine', revisada por expertos.

Estudios anteriores han demostrado que para desarrollar cualquier vacuna contra el coronavirus SARS-CoV-2 es necesario activar dos elementos clave del sistema inmunológico: un anticuerpo neutralizante contra la proteína de punta del coronavirus, que probablemente sea de importancia crítica para la protección contra la enfermedad, así como sólidas respuestas de las células T.

"Este análisis altamente detallado de las respuestas inmunes a la vacuna refuerza aún más el potencial de esta vacuna para inducir la protección contra la enfermedad COVID-19 y proporciona una garantía adicional de la seguridad de este enfoque. Utilizando estas avanzadas técnicas inmunológicas, podemos comprender mejor los diferentes mecanismos celulares y de mediación de anticuerpos que contribuyen a la protección que ofrece esta vacuna, como se demuestra en los recientes datos de los subsiguientes ensayos de la fase 3", ha resaltado Katie Ewer, una de las autoras principales.

En uno de estos artículos se esboza la planificación de las primeras etapas que implica el diseño de los ensayos de la fase III para investigar dos programas de dosis de refuerzo, una dosis estándar seguida de una segunda dosis estándar y una dosis estándar seguida de una dosis inferior (investigada para determinar si ésta podría ser una estrategia viable de "ahorro de dosis").

Además, los investigadores muestran una menor reactogenicidad (por ejemplo, un brazo dolorido) en cualquiera de las dos dosis de refuerzo y un aumento de las respuestas del sistema inmunológico; estos datos se utilizaron para apoyar el cambio a un régimen de dos dosis en los ensayos de fase III en curso.

"Se ha demostrado que las dosis de refuerzo de la vacuna inducen respuestas más fuertes de los anticuerpos que una dosis única, y que la dosis estándar induce la mejor respuesta, lo que respalda la decisión tomada anteriormente de pasar a un régimen de vacunas de dos dosis en los ensayos clínicos de la fase III", explican los investigadores. El artículo también muestra que la vacuna desencadena muchas funciones de anticuerpos diferentes que pueden ser importantes para la protección contra la enfermedad.

En el segundo documento, los autores detallan una amplia investigación de las respuestas de las células T y los anticuerpos generados por su candidato a vacuna. En concreto, informan de que las proteínas conocidas como citoquinas que permiten a las células T generar 'señales' para el resto de nuestro sistema inmunitario, producidas por el sistema inmunitario del cuerpo en respuesta a la vacuna, inducen predominantemente citoquinas Th1 en lugar de citoquinas Th2.

Los autores también informan de la inducción de un subconjunto de células T, que se sabe que es particularmente eficaz para eliminar del cuerpo las células infectadas por el virus durante la infección. "Este tipo de respuesta de las células T, en combinación con el detallado perfil de anticuerpos, es muy favorable para una vacuna eficaz, y respalda aún más el perfil de esta vacuna como vacuna segura", concluyen.

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