Actualizado 15/01/2020 11:04:45 +00:00 CET

Usan modelos matemáticas para obtener la mejor dosis de fármacos contra el ébola

El doctor Thomas Massaquoi, del 34 Military Hospital, Trials Clinician: RAPIDE-TKM trial team, contra el ébola
El doctor Thomas Massaquoi, del 34 Military Hospital, Trials Clinician: RAPIDE-TKM trial team, contra el ébola - UNIVERSIDAD DE GLASGOW

MADRID, 15 Ene. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de las Universidades de Glasgow, Oxford, Cambridge y la Escuela de Medicina Tropical de Liverpool (Reino Unido) han utilizado la farmacocinética (la medición del cambio en la concentración del fármaco en una persona a lo largo del tiempo) para estudiar un fármaco experimental llamado TKM-130803, que se utilizó en el tratamiento del ébola durante el brote de 2015 en Sierra Leona. Así, han conseguido desarrollar una técnica que define cuál debe ser la dosis a aplicar de estos medicamentos.

Aunque el tratamiento con TKM-130803 no parecía mejorar la supervivencia, posiblemente porque los pacientes presentaban una enfermedad avanzada, el equipo de investigación pudo utilizar análisis farmacocinéticos para obtener nuevos e importantes hallazgos.

En el estudio, los investigadores midieron la concentración del medicamento a lo largo del tiempo en pacientes con ébola. Los científicos observaron la relación entre las concentraciones del fármaco y del virus, y utilizaron los datos para llevar a cabo simulaciones por ordenador para responder a preguntas importantes sobre lo que sucedería si se alterara la dosis y el momento de la administración del medicamento.

Sus resultados principales, que se han publicado en la revista 'eBiomedicine', fueron que la cantidad de virus (la 'carga viral') no fue significativamente diferente en los pacientes que vivieron o murieron, y que la concentración del fármaco fue mayor en los que murieron que en los que sobrevivieron.

"En lugar de centrarnos únicamente en si podíamos demostrar que el fármaco funcionaba o no, también pudimos estudiar cómo cambiaban las concentraciones del fármaco en los pacientes. Con esto pudimos hacer un modelo matemático y predecir lo que probablemente hubiera sucedido si hubiéramos usado otra dosis. Nos preocupaba que la dosis elegida para este estudio pudiera ser demasiado baja, pero este análisis pudo mostrarnos que nuestra precaución había sido justificada, y que aumentar la dosis probablemente no hubiera sido seguro", explica una de las líderes del estudio, Janet Scott.

Otro de los autores, Peter Horby, detalla que este trabajo también aporta otra "lección importante". "Los análisis farmacocinéticos son posibles incluso en entornos muy difíciles y pueden proporcionar importantes conocimientos. Esto puede ser especialmente valioso en brotes pequeños o muy rápidos, en los que puede haber muy pocos pacientes inscritos en los ensayos como para proporcionar una prueba definitiva del impacto clínico", concluye.

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