Publicado 10/09/2020 8:10:53 +02:00CET

Una terapia experimental mejora el eccema en los niños

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Cuidar la piel atópica, eczema, eccema, niña, crema - GETTY/STEVE WILSON - Archivo

    MADRID, 10 Sep. (EUROPA EUROPA PRESS) -

   Un estudio de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos ha descubierto que un tratamiento experimental para el eccema que tiene por objeto modificar el microbioma de la piel reduce de manera segura la gravedad de la enfermedad y aumenta la calidad de vida de los niños de hasta 3 años de edad.

    Estas mejoras persistieron hasta ocho meses después de que el tratamiento se detuvo, según informan los investigadores en la revista 'Science Translational Medicine'.

   La dermatitis atópica, comúnmente llamada eczema, es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel caracterizada por piel seca, picazón y sarpullidos. La enfermedad es más común en los niños y está relacionada con un mayor riesgo de desarrollar asma, fiebre del heno y alergia a los alimentos.

   Aunque los tratamientos disponibles pueden ayudar a controlar los síntomas del eccema, las opciones actuales pueden ser costosas, y muchas requieren múltiples aplicaciones diarias.

   La terapia experimental contiene cepas de Roseomonas mucosa viva - una bacteria presente de forma natural en la piel - aislada originalmente de voluntarios sanos y cultivada bajo condiciones de laboratorio cuidadosamente controlada.

   Durante cuatro meses, los participantes en el ensayo clínico o sus cuidadores aplicaron periódicamente esta terapia probiótica en las zonas de la piel afectadas por el eccema.

   "Un niño que sufre de eccema, que puede ser pruriginoso, doloroso y distractor para el niño, también es muy difícil para toda la familia --señala el doctor Anthony S. Fauci, director del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas (NIAID) de los NIH, que dirigió el estudio--. Estos hallazgos en las primeras etapas sugieren que la terapia de R. mucosa puede ayudar a aliviar a algunos niños tanto de la carga de los síntomas del eccema como de la necesidad de un tratamiento diario".

   Numerosos factores genéticos y ambientales contribuyen al eccema, y los científicos están aprendiendo más sobre el papel que el microbioma de la piel juega en esta condición. En 2016, los investigadores del NIAID informaron que las cepas de R. mucosa aisladas de la piel humana sana mejoraron los resultados en el cultivo de células y los modelos de eccema en ratones.

   Para construir sobre estos hallazgos preclínicos, el NIAID lanzó un ensayo clínico de Fase 1/2 en el Centro Clínico de los NIH en Bethesda para evaluar la seguridad y el beneficio potencial de la terapia de R. mucosa en personas con eccema.

    Los resultados provisionales comunicados en 2018 para 10 adultos y cinco niños de entre 9 y 14 años indicaron que el tratamiento era seguro y se asociaba a una reducción de la gravedad del eccema. Desde entonces, el ensayo ha reclutado a otros 15 niños, para un total de 20 niños con eccema de leve a severo, con edades comprendidas entre los 3 y los 16 años.

   Dos veces por semana durante tres meses y un mes más cada dos días, los niños o sus cuidadores rociaron una solución de agua azucarada que contenía mucosa R. viva sobre las áreas de la piel con eccema. Para los primeros 15 niños inscritos en el estudio, la dosis de R. mucosa viva se incrementó gradualmente cada mes.

   Los últimos cinco niños inscritos recibieron la misma dosis durante los cuatro meses de tratamiento. Independientemente de la estrategia de dosificación, no se atribuyó ningún evento adverso serio a la terapia.

   "La mayoría de los niños del estudio experimentaron mejoras sustanciales en su piel y en su bienestar general después de la terapia con R. mucosa. Es alentador que la bacteria terapéutica permaneciera en la piel y continuara proporcionando beneficios después de que la terapia se detuviera --apunta el doctor Ian Myles del NIAID, investigador principal del ensayo--. Estos resultados apoyan un estudio más grande para evaluar más a fondo la seguridad y la eficacia de este tratamiento experimental comparándolo con un placebo".

   Diecisiete de los 20 niños experimentaron una mejora de más del 50% en la gravedad del eccema después del tratamiento.

    La mejoría ocurrió en todos los sitios de la piel tratados, incluyendo la parte interna de los codos, la parte interna de las rodillas, las manos, el tronco y el cuello. Los científicos también observaron aumentos en la función de barrera de la piel, su capacidad de sellar la humedad y mantener fuera los alérgenos.

   Además, la mayoría de los niños necesitaron menos corticoesteroides para controlar su eccema, experimentaron menos picazón y reportaron una mejor calidad de vida después de la terapia. Estos beneficios persistieron después de que el tratamiento terminó, y las cepas terapéuticas de R. mucosa permanecieron en la piel hasta ocho meses.

   Los investigadores del NIAID luego se propusieron entender mejor cómo la terapia de R. mucosa mejora los síntomas del eccema. Descubrieron que la piel tratada había aumentado la diversidad microbiana y reducido los niveles de Staphylococcus aureus, una bacteria conocida por exacerbar el eccema.

   Además de los desequilibrios en el microbioma, la piel de las personas con eccema tiene una deficiencia de ciertos lípidos o aceites. Mediante la realización de experimentos en modelos celulares y animales de eccema, los científicos del NIAID encontraron que un conjunto específico de lípidos producidos por la cepa de R. mucosa.

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