Actualizado 04/11/2011 18:31 CET

Sólo una de cada 10 personas con parada cardiaca recibe reanimación antes de que lleguen los equipos de emergencia

MADRID, 4 Nov. (EUROPA PRESS) -

Sólo una de cada 10 personas con parada cardiaca recibe una reanimación cardiopulmonar (RCP) antes de que lleguen los equipos médicos. Cada minuto que se retrasa la desfribrilación supone un 10 por ciento menos de posibilidades de que el afectado sobreviva. Por ello, los médicos de Atención Primaria (AP) asistentes al 33 Congreso Nacional de SEMERGEN han defendido la expansión del conocimiento sobre técnicas de RCP a la población general.

De hecho, sólo un diez por ciento de los que sufre una parada cardiaca sobrevive, una cifra que ascendería si la población tuviera los conocimientos suficientes sobre las técnicas necesarias. "La extensión de estos conocimientos y de su práctica por la población general, así como una mayor difusión de desfibriladores semiautomáticos, aumentaría las tasas de supervivencia ante los casos de parada cardiaca por muerte súbita", ha señalado el doctor Ginés Martínez, médico de familia del SAMU de Asturias.

Los médicos de Atención Primaria tienen un papel fundamental en la RCP, puesto que son los primeros, generalmente, que acuden a los casos de parada cardiaca y que practican la desfibrilación en aquellas donde se debe realizar, además de proporcionar educación sanitaria a la población tanto en la consulta como en el domicilio. En este sentido, la mayoría de las personas conoce el primer eslabón de la cadena de supervivencia, esto es, el número de teléfono de emergencias, el 112.

"En 2 o 3 horas se podría tener suficiente conocimiento de las maniobras de RCP básica para poder intervenir en un caso de este tipo", ha asegurado el doctor Martínez. Como maniobras de RCP se entienden aquellas que conducen al reconocimiento de la situación, la alerta del sistema de emergencias y la realización de compresiones torácicas y ventilación boca a boca, en espera de que acuda personal sanitario que pueda proporcionar ayuda más avanzada, como los instrumentos necesarios para la desfibrilación.

"Está demostrado que si se conocen las técnicas de RCP aumenta el porcentaje de personas que comienzan dichas técnicas y, además, las realizan con prontitud. En estudios realizados en los años 2009 y 2010, en Europa el primero y en Japón el segundo, sobre paradas cardiorrespiratorias extra hospitalarias, se comprobó que cuando se comenzaba la RCP por testigos, la supervivencia global aumentaba del 5 al 12 por ciento y la supervivencia con recuperación neurológica completa del 2 al 6 por ciento. Además, transcurría menos tiempo desde el inicio hasta el final de la RCP, asociándose con mejores resultados neurológicos. La proporción de pacientes que recibieron RCP por testigos aumentó del 18,8 al 36 por ciento. Incluso, en un estudio realizado en Arizona durante cinco años, se comprobó que la supervivencia global aumentó del 3,7 al 9,8 por ciento al realizarles RCP", ha explicado el doctor Francisco Javier Fonseca del Pozo, coordinador del Grupo de Trabajo de Urgencias de SEMERGEN.

LA CADENA DE SUPERVIVENCIA, UN PROTOCOLO QUE SALVA VIDAS

La cadena de supervivencia es la sucesión de acciones que han de realizarse ante una persona en situación de parada cardiaca, con el objetivo de lograr la máxima supervivencia posible. Los pasos, según el experto, han de seguir un orden. En primer lugar, alertar al sistema de emergencias médicas, a través del teléfono 112; seguidamente, realizar la práctica de las maniobras de RCP básica; luego, realizar una desfibrilación precoz, y, por último, aplicar unos cuidados expertos en el menor tiempo posible.

Según los expertos, toda la población debería conocer la cadena y poder participar en los dos primeros eslabones. Asimismo, el doctor Martínez ha dicho que la mayoría de las personas deberían tener conocimiento y autorización para poder realizar una desfribilación temprana mediante el uso de desfribilidadores semiautomáticos que están instalados en muchos lugares donde hay gran asistencia de público.

"Es necesario no sólo que el médico de familia se forme, sino que debe dar a conocer a la población estas técnicas, de forma reglada y bajo el paraguas del Consejo Español de Resucitación Cardiopulmonar, del que nuestra SEMERGEN es miembro activo", ha concluido el doctor Fonseca.