Ser optimista es bueno para tu salud, 5 herramientas que pueden ayudarte

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Publicado 30/01/2019 8:15:33CET

   MADRID, 30 Ene. (EDIZIONES) -

   Las personas optimistas son valientes, creativas, sociables, alegres, perseverantes, y se sobreponen mejor a los contratiempos y a los fracasos. Sin embargo, el optimismo no sólo nos permite desarrollar “magníficos” rasgos de la personalidad, también influye en nuestra salud y determina nuestra felicidad.

   Así lo destaca la coach Jessica J. Lockhart en ‘El optimista que hay en ti’ (Koan), quien destaca que en la enciclopedia ‘on line’ de la Universidad de Rochester también se afirma que “hay cada vez más estudios científicos que demuestran que las personas optimistas tienden a vivir más y a tener mejor salud física y mental que las pesimistas”.

   Es más, resalta que los psicólogos Sanjay Srivastava y Kimberly Angelo han comprobado que los optimistas padecen menos problemas de estrés, inestabilidad emocional, ansiedad y desesperación. “Hay una clara correlación entre optimismo y menores índices de depresión”, añade.

   También se ha probado, según añade, que el sistema inmunológico de los pacientes optimistas funciona mejor que el de los pesimistas, y que los primeros son más longevos. Asimismo, dice que las personas optimistas se cuidan más, se sienten mejor, con mayor energía y vigor, lo cual multiplica su positividad.

   “Aparte de mejorar la salud, el optimismo trae consigo mayores índices de felicidad. La capacidad de superación de los problemas y de mantener viva la esperanza, la mayor fortaleza y energía proporcionan muchos más momentos de alegría y éxitos, los cuales también retrotraen el optimismo”, agrega Lockhart.

   Por otro lado, señala en su nuevo libro que la actitud positiva está estrechamente vinculada a la hormona de la oxitocina, que desempeña varias funciones, y una de ellas es causar el bienestar en la persona. “Los optimistas saben encontrar siempre motivos para sonreir y disfrutar y suelen tener más contacto físico con los demás (el cual segrega la oxitocina) que los pesimistas. Por eso la generan en mayores dosis y cuanta más se produce más fácil le resulta al cuerpo generarla y la contagian a las personas de su entorno a segregarla y, por consiguiente, a que se sientan bien”, remacha.

   En una entrevista con Infosalus, con motivo de la publicación de su libro, la experta en coaching en optimismo, indica que todos los niños al nacer son optimistas hasta que la vida les obliga a cambiar o tienen algún trauma.

   “Son siempre optimistas y se levantan por la mañana confiando y creyendo en lo mejor de la vida hasta que de repente los adultos les empiezan a corregir, y les piden que sean más realistas, que pongan los pies en el suelo, o bien les sucede algo. Es ahí donde podemos empezar a perder nuestro optimismo. Muchos niños la pierden cuando su entorno les empieza a corregir por ser demasiado felices, soñadores y poco realistas”, advierte.

   Según defiende, el optimismo nos permite seguir luchando, avanzando y buscando soluciones para diferentes problemas. “Un pesimista cuando se enfrenta a un obstáculo desde el principio piensa que no lo va a superar, y efectivamente no suele superarlo. En cambio, el optimista no se rinde hasta conseguir su meta, y no para hasta que encuentra una solución. Es fundamental para que el ser humano tenga más experiencias, aprendizajes y al final más recursos”, remarca Lockhart.

HERRAMIENTAS PARA MANEJAR EL OPTIMISMO

   Con todo ello, aunque la autora desgrana múltiples herramientas en ‘El optimista que hay en ti’, basadas en su método de coaching en optimismo, divide en tres bloques las principales:

   1.- Herramientas para situaciones de emergencia, para cambiar el estado de ánimo ante un contratiempo. “Son herramientas que fuerzan el cambio del estado de ánimo, hacen uso de los neurotransmisores. Nos ayudan en un momento dado a impulsarnos para luchar contra la inercia y ponernos en movimiento”, explica. Entre ellas menciona:

   - La música: “Cuando te sientes mal y sin energía obligarte a escuchar música alegre, y con mensajes positivos y mucho ritmo, te puede obligar a que tu cuerpo empiece a moverse, y así es más fácil continuar porque has roto esa inercia que te mantenía paralizado”.

   -La 'sonrisa invencible': “Cuando sonríes o te ríes de manera artificial, y sin interrupción en al menos tres minutos, tu cerebro se cree que te sientes bien y segrega productos químicos como serotonina o oxitocina que hacen que te sientas bien. Se cree que estas bien”.

   2.- Herramientas para acumular optimismo, para empezar a cambiar tu forma de vivir:

   -.'Collage fotográfico': “Consiste en que durante un tiempo determinado se dediquen a hacerse una foto en cada momento en el que se encuentran bien. El acto de ser consciente de que estoy bien es el primer paso para acumular optimismo y además, cuando ha pasado ese plazo de tiempo determinado (10 días-1mes, lo que se quiera) recuperas todas esas fotografías, las vuelves a revivir, y eso hace que tu cerebro segregue dopamina. Se puede utilizar a nivel individual o en combinación con otras personas, como en pareja, en familia, o en un equipo de trabajo”.

   3.- Herramientas para mantener o nutrir ese optimismo:

   -'Preguntas inspiradoras' o 'fuente de combustible del optimismo': “Realizarse preguntas para comprender en qué situación te encuentras, como eres tú, qué te perturba, para ser consciente de aquellas preguntas o situaciones que te muestran que estas en una película negativa”.

   - 'Diarios de análisis de conversación con nosotros mismos': “Por la cultura en la que nos hemos criado tenemos un discurso personal negativo, que nos ataca, critica, cuestiona. Pocas veces somos conscientes de cómo dirigirnos a nosotros mismos. Por lo menos durante un mínimo de dos semanas hay que anotar que mensajes nos damos a nosotros mismos, o de nosotros mismos a los demás, para descubrir cómo nos tratamos a nosotros mismos. Aquí también hay que hacer el esfuerzo consciente por cambiar ese diálogo interno, no centrarse en lo criticable, y empezar a valorar lo que hacemos bien, las fortalezas que tenemos”.