El riesgo cardiovascular disminuye un 53% entre pacientes hipertensos que toman su medicación por la noche

Investigadores gallegos revolucionan los estudios sobre hipertensión
SERGAS
Actualizado 30/08/2018 12:22:11 CET

MADRID/VIGO, 30 Ago. (EUROPA PRESS) -

El riesgo cardiovascular disminuye un 53 por ciento en los pacientes hipertensos que toman la medicación de noche, según un estudio llevado a cabo por el Servicio Gallego de Salud (Sergas) y la Universidad de Vigo, y publicado en la revista 'European Heart Journal'.

Las conclusiones de este estudio, que se encuentra en el marco del proyecto Hygia, "marcarán un antes y un después en el enfoque clínico de estas patologías", según el coordinador de la Unidad Compartida de Investigación de Atención Primaria, Juan Crespo.

El principal resultado de la investigación radica en que el riesgo cardiovascular está asociado con la elevada presión arterial durante el sueño, con independencia de que esta presión sea normal durante el resto del día o cuando se mide en la consulta médica.

Así, se ha demostrado que la reducción de la presión durante el sueño con el tratamiento antihipertensivo reduce significativamente el riesgo de eventos cardiovasculares, convirtiéndose así en un nuevo objetivo terapéutico. Un hecho que permite la "redefinición" de la hipertensión, y supone que un 47 por ciento de los pacientes está mal diagnosticado.

En este sentido, los científicos han analizado un total de 11 estudios en los que se ha incluido a 18.000 pacientes, y se les ha hecho un seguimiento de cinco años de media por paciente. Además, han realizado un seguimiento de cinco años de media por persona.

Los pacientes incluidos en el estudio fueron seguidos a través de un sistema de monitorización ambulatoria de presión arterial (MAPA), un aparato que los pacientes recogían en el centro de salud, y que tenían que llevar encima durante dos días, para que les midiese la tensión cada 20 o 30 minutos.

Por tanto, MAPA debe ser la forma requerida de diagnóstico de la hipertensión, especialmente en personas de mayor riesgo, incluidos los mayores de 60 años o pacientes con diabetes o enfermedad renal crónica, con el fin de prevenir los riesgos cardiovasculares, según los investigadores.

Asimismo, y según han explicado los responsables del estudio, la publicación tiene "posibles consecuencias clínicoasistenciales sobrevenidas en relación con el diagnóstico, pronóstico y orientación terapéutica de la hipertensión arterial y riesgo cardiovascular".