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MADRID, 3 Feb. (EUROPA PRESS) -
Perder a un ser querido deja un vacío que nadie puede llenar automáticamente. Para muchas personas, el duelo viene acompañado de tristeza profunda, ansiedad y cambios en la vida cotidiana.
Encontrar la manera de afrontarlo puede parecer un camino solitario, pero la ciencia está arrojando luz sobre qué herramientas realmente ayudan. Un análisis exhaustivo de más de 160 estudios ha identificado qué enfoques tienen mayor evidencia de eficacia y cuáles necesitan más investigación.
PSICOTERAPIA INDIVIDUAL: LA INTERVENCIÓN CON MÁS EVIDENCIA
Una revisión sistemática concluye que la psicoterapia es una intervención eficaz para aliviar el duelo y la depresión tras la muerte de un ser querido, tal y como aseguran investigadores del Centro de Revisión de Evidencia del Sur de California de la Universidad del Sur de California (USC) y RAND Health, ambas instituciones de Estados Unidos.
Otros enfoques, como los grupos de apoyo facilitados por expertos y un mayor contacto con profesionales de la salud, también muestran beneficios. La evidencia para niños y muchas otras intervenciones, como la arteterapia o la medicación, fue escasa o no concluyente.
Para este trabajo, publicado en 'Annals of Internal Medicine', se analizaron 169 ensayos controlados aleatorizados para determinar qué intervenciones ayudan a las personas a afrontar el duelo. Los ensayos evaluaron enfoques que abarcaban desde la psicoterapia hasta las intervenciones de autoayuda.
El análisis mostró evidencia moderada de que la psicoterapia individual mejora los síntomas de duelo, el trastorno de duelo y la depresión en adultos.
GRUPOS DE APOYO Y CONTACTO CON PROFESIONALES: UN COMPLEMENTO ÚTIL
Los grupos de apoyo facilitados por expertos y un mejor contacto con los profesionales sanitarios pueden ofrecer algún beneficio, pero la evidencia para muchos otros enfoques y resultados importantes, como la soledad y las conductas adversas para la salud, fue insuficiente. La evidencia para niños e intervenciones culturalmente específicas fue escasa, lo que resalta la necesidad de mayor investigación.
En un editorial adjunto, los autores argumentan que muchos de los elementos esenciales de la atención a las personas en duelo siguen siendo poco estudiados y subutilizados.
Así, señalan que la atención al duelo no debe limitarse únicamente al alivio de los síntomas ni a la intervención farmacológica, y argumentan sobre la importancia de que los médicos se consideren acompañantes, además de profesionales clínicos, al ayudar a sus pacientes en el duelo.